jueves, 5 de junio de 2014

Piensa y verás

Internet tiene sus cosas malas pero bajo mi punto de vista muchas más buenas. Sólo por el hecho de descubrir y conocer tanto arte y talento de cualquier parte del mundo creo que merece la pena.

En esta ocasión he descubierto a Pawel Kuczynksi (cuyo apellido me resulta imposible de pronunciar). Es un artista polaco que lleva varios años haciendo dibujos satíricos sobre política, sociedad, etc. A continuación os dejo algunos ejemplos. Mirad bien y reflexionad. A mi me ha impresionado.
























Por último, dejo este dibujo que no sé si es de él o de otro artista, pero es del mismo estilo y muy bueno también... Lo encontré suelto por la red y no hay manera de saber quien es el dueño. Si alguien lo sabe, ¡que lo comparta!


¿Qué os han parecido?


martes, 3 de junio de 2014

AMORES QUE MATAN

Un hombre malo, según Laura Torné y Caroline Selmes, es aquél que te abraza cuando estás triste y aprovecha para arrimarte la cebolleta, el que da “like” a chicas en bikini y dice que es por la calidad de la foto, el que te regala un vestido talla L cuando sabe que tú usas la S, y un largo etcétera.

Ellas son dos mujeres autodefinidas como “despechadas”, una escritora catalana y una ilustradora francesa que han decidido unir sus fuerzas para gritar a los cuatro vientos aquello que les molesta de los hombres. Todo ello, a través de una serie de viñetas ilustradas a base de sangre y desparpajo. Ante todo, eso sí, con mucho humor y buen rollo.

Se conocieron cuando trabajaban juntas en la agencia de publicidad Villarrosás. Fue entonces cuando descubrieron que tenían una manera muy parecida de entender las relaciones. Ahora, después de cuatro años, su proyecto "Muerte a los hombres malos" se hizo libro por segunda vez el pasado 3 de abril.

Sin embargo, no todo son halagos. La avalancha de críticas por parte de algunos lectores ofendidos no ha cesado aun. Ellas, que ya han insistido repetidas veces, aseguran que su intención no es hacer una crítica real al género masculino, sino jugar con el humor absurdo para reírse de los pequeños defectos de ambos géneros. ¿O alguien puede tomarse en serio que una persona quiera matar a otra por “ofrecerle sexo a cambio de dejarse quitar puntos negros y que esta diga que no?”.

Para hacer la entrevista, quedo con Laura a la salida de su trabajo. Me lleva a un bar cerca de allí. Según ella, que habla rápido y con soltura, muchas veces se reúne en ese bar con sus compañeros después de la jornada laboral. Con Caroline, hago la entrevista a través de email, ya que actualmente vive en Londres.

¿Qué pensáis cuando un hombre al que le decís “te quiero” responde “gracias?

Por suerte, eso en concreto nunca nos ha pasado. No todas son viñetas con ideas nuestras, también hay muchas sugerencias de mujeres (¡y de hombres!) que nos leen. Además, cuando empezamos el proyecto hicimos un estudio de mercado con amigas nuestras muy diferentes entre ellas en cuanto a personalidad. Fue un sábado por la tarde. Hubo pizzas, cervezas y una caja con objetos, como un preservativo, por ejemplo. El objeto era la excusa para explicar situaciones e historias relacionadas con él. De ahí salieron muchísimas de las ideas que nos permitieron empezar esta aventura.

Laura, tú le pediste a Caroline que colaborara contigo en esto. ¿Por qué ella?

No pensé en ninguna otra persona. Me encantaban sus dibujos y, sobre todo, que entendiéramos las relaciones de la misma forma. En lo demás no nos parecemos en nada, todo hay que decirlo. Yo, en el fondo, soy la más romántica y ñoña de las dos.

¡No lo parece! En tu primer libro, “No dejes a los niños solos en la cocina”, anterior a este proyecto, también hay mucha sangre. ¿A qué se debe ese tipo de humor negro en ambas ocasiones?

Siempre lo pienso. Mi madre dice eso de… ¡con lo dulce que pareces, hija mía! Desde siempre he leído mucha novela negra y gore, y a raíz de eso me gusta escribir sobre vísceras y sangre. ¡Pero no soy una psicópata!

Bueno, psicópatas quizás no, pero algunos os llaman feminazis…


Esas personas no se dan cuenta de que esto también se trata de una autocrítica a nosotras mismas, las mujeres, que muchas veces nos preocupamos por tonterías.

"Mucha gente cree que juzgamos a los hombres que son malos de verdad y no es así”

Os llegan emails de muchas mujeres preocupadas. ¿Hacéis un poco de psicólogas?

La verdad es que mucha gente cree que juzgamos a los hombres que son malos de verdad y no es así. Nos envían historias muy duras, y a esas historias no podemos responder con el mensaje estándar que solemos enviar. Lo hemos comentado alguna vez entre nosotras, eso de que hacemos un poco de psicólogas… Pero en realidad, un proyecto como este no nos convierte en eso. Tampoco es lo que buscamos.

¿Y qué buscáis, aparte de reír y hacer reír?

Nos lo hemos tomado como un reto personal. Además, nos aporta visibilidad, la opción de saber si realmente queremos dedicarnos a esto. ¡Y que la gente nos conozca! Ahora nos pueden reconocer en cualquier sitio como “las despechadas” y eso nos parece alucinante.

Pues ya tenéis más de 10.000 seguidores en vuestra página de Facebook.

Sí. También hemos trabajado para dar a conocer el proyecto. Hemos pedido colaboración a Agustina Guerrero, Paula Bonet, Bibiana Ballbé… Les escribimos para saber si quieren ayudar a difundir nuestra masacre o si hay algún hombre malo al que les apetezca matar, ¡y nos contestan encantadas!

Y a Santiago Segura, para el prólogo de vuestro libro…


¡Sí! También hemos matado a varios famosos en el apartado “Especial Celebrities”, y Santiago no se libra aunque nos haya escrito el prólogo. En el libro hemos aportado muchas cosas que no hay en el blog. También hay un apartado llamado “Especial Inmolados”, de chicos que nos escriben contándonos su propia muerte.

“Todo esto, en realidad, es una excusa para rendirles homenaje a esos hombres”

Y dedicáis muchas viñetas a los hombres de vuestras vidas: amigos, parejas, ex parejas, e incluso a tu padre, Laura.

Son “nuestras musas”. A mi padre, por ejemplo, que me ha inspirado muchas tonterías, le hemos dibujado una tumba en la que hay escrita una pequeña dedicatoria. Todo esto, en realidad, es una excusa para rendirles homenaje a esos hombres.

La gente quizás no se da cuenta de eso a simple vista…

Precisamente es una de las cosas que queremos dejar claras siempre que nos preguntan. Los hombres malos a los que matamos… ¡se quejan de que lo hagamos tan poco!

¿Y a quién no le gustaría que le rindieran homenaje en algo tan divertido? ¡A mí me gustaría salir en algo como “Muerte a las mujeres malas”!

Lo tenemos planteado y cuando íbamos a las editoriales para mostrarles el proyecto, llevábamos varias secuelas como anexos. Piensa que dentro de “mujeres malas” pueden estar las suegras, las ex novias, las mejores amigas… Haríamos lo mismo que hicimos con éste: un estudio de mercado con hombres… ¡y a ver qué sale! Creemos que podría dar el mismo juego o incluso más.

Por lo que veo, os pasaríais la vida matando a gente…

Por supuesto. También nos gustaría hacerlo de las mascotas, las celebrities, de las mariconas malas… ya tenemos un par de amigos gays que están como locos queriendo salir en esa.

¿Consideráis, entonces, que estáis dedicando vuestras vidas a lo que más os gusta hacer? ¿Se puede vivir de ello?

Laura: ¡Ojalá pudiese vivir sólo de pensar y escribir proyectos como éste! Pero no es así, también tengo que dedicarme a la publicidad, que ya es más duro. Es muy difícil vivir exclusivamente de lo que a uno le gusta hacer. Aun así, estoy muy contenta.

Caroline: Estoy dedicando mi vida a algo que me gusta mucho, que es dibujar. Pero es duro, porque trabajar con clientes no siempre es bonito y además cansa tener que ser siempre creativo. Hay muchas otras cosas que me gustan: bailar, viajar, hacer cerámicas… también podría haberme dedicado a alguna de esas cosas y dejar el dibujo como hobby. Y no sé, supongo que sí se puede vivir de ello, pero siempre habrán partes del trabajo que no te gusten: las tareas administrativas, la contabilidad, buscar clientes, trabajar bajo presión para una entrega...

Caroline, y tú has ilustrado de todo: escaparates, cerámicas, libros, camisetas, cojines e incluso has diseñado un tatuaje. ¿Qué es lo que más te gusta ilustrar?

Lo que más me gusta es variar. No podría hacer siempre el mismo tipo de encargo, aunque me gustara mucho.

Con tanto encargo, ¿te queda tiempo libre para dibujar lo que tú quieres?

Me queda tiempo, pero no me quedan muchas ganas. Aunque a veces sí que hago cosas personales si me sale la oportunidad. Ahora mismo estoy preparando una pequeña exposición en un café de Londres que se inaugura el próximo viernes.

¿Y qué tal Londres? ¿Es difícil trabajar con Laura vía online?

Londres me fascina, pero hay muchos otros sitios que me parecen muy interesantes. Mexico DF,por ejemplo, es mi país favorito. Y Barcelona una ciudad donde seguramente vuelva a vivir algún día.

No es nada difícil trabajar con Laura. De hecho, cuando me propuso el proyecto, yo estaba viviendo en Madrid y lo empezamos a distancia. Hablamos cada día a través de Facebook y nos repartimos las tareas. Somos muy complementarias.

Y a ti, Laura, ¿te parece difícil trabajar con Caroline a distancia?

¡Para nada! Caroline es como mi segunda novia, nos escribimos cada día. Es más, el día que no hablo con ella porque estoy de vacaciones tengo una sensación rarísima.

Explicadme como es el proceso para el nacimiento de una viñeta.

Tenemos un documento word con más de 100 páginas de sugerencias. Primero pensamos en qué viñeta hacemos esa semana. Luego, hablamos de cómo visualizamos la muerte y así ella puede ponerse a dibujar, mientras yo transformo las historias en frases con gancho.

“En España el humor es más bien exagerado, caricatural”

Y para ti, Caroline, ¿es fácil entender nuestro humor?

Soy francesa, viví 6 años en España y ahora estoy en Londres. El humor francés, español e inglés son diferentes, pero me gustan los tres. Por ejemplo a los franceses les gustan los juegos de palabras y burlarse de los demás. En Inglaterra se burlan más de ellos mismos y tienen un punto absurdo y cínico que me gusta mucho. En España el humor es más bien exagerado, caricatural. Creo que si entiendes un poco la cultura de cada país, puedes entender su humor.

Sin embargo, hay algo que no entiendo muy bien. ¿Por qué publicasteis primero “Muerte a los hombres que piensan” y no “Muerte a los hombres malos”?

Eso es algo que ha desconcertado un poco entre nuestro público. Lo que ocurre es que al principio íbamos de puerta en puerta para que alguien nos publicara, pero no nos hicieron ni caso… tenían miedo, decían que parecía violencia de género. Al cabo de un año, reanudamos el proyecto con un blog y después empezamos en Facebook. Y entonces sí, ¡nos llamaron tres editoriales! Necesitaban ver primero que a la gente le interesaba lo que teníamos que decir. Una de esas editoriales nos propuso hacer un libro sobre filósofos, y querían sacarlo a la venta en Navidad. Otra de las editoriales quería publicarnos “Muerte a los hombres malos” en abril. No podíamos desperdiciar ninguna de las dos oportunidades, así que tuvimos que hacerlo en ese orden.

“A todas las mujeres nos gusta oír que a otra le pasa lo mismo y reírnos conjuntamente”
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“Si no fuera por las redes sociales, probablemente no habríamos podido sacar los libros”

¿Qué hizo falta para que el proyecto tuviese éxito entre la gente?

Que la gente se sintiera identificada y el hecho de que fuese participativo fueron las dos claves principales. Antes de hacer el blog, nuestra idea inicial era hacer un libro, pero de esta manera no cuajó. Cuando sacamos el blog y la página de Facebook el proyecto creció, sobre todo gracias a las sugerencias que recibíamos. A todas las mujeres nos gusta oír que a otra le pasa lo mismo y reírnos conjuntamente. También ha sido muy importante no rendirnos cuando parecía que a nadie le gustaba nuestra idea. Pero si no fuera por las redes sociales, probablemente no habríamos podido sacar los libros.

Y por último… ¿cómo creéis que sería el hombre más bueno del mundo?

¡ABURRIDO, POR SUPUESTO!