jueves, 15 de mayo de 2014

Carreteras que dividen ciudades (Viaje a Los Balcanes - Parte II)

En el grupo de 10 alumnos que íbamos a empezar la aventura nos encontrábamos seis catalanas, una navarra, un canario y dos madrileños. Edades comprendidas desde los 20 hasta más de 50, si no me equivoco. Mucha variedad, como podéis ver...


¿Dónde nos alojábamos? Pues en casas de gente de allí, que ya conocen a los organizadores de otros años y tienen habitaciones en las que se pueden colocar bastantes sacos de dormir. La primera mañana en Bosnia me tuve que duchar con agua congelada, a pocos grados de temperatura, al lado de una araña gorda y peluda, como os comentaba en la entrada anterior (vale, bueno, igual exagero un poco). Además, teníamos que distribuir bien el tiempo por la mañana porque como máximo teníamos dos duchas para los 10 alumnos. Todo eso daba igual, ¡ya estábamos allí!


La visita a Mostar, la segunda ciudad más importante del país, fue realmente interesante. La ciudad está dividida por una carretera: a un lado se encuentra la parte musulmana y al otro lado la parte católica. Es curioso porque según nos explicaba uno de los profesores, a veces sí cruzan de un lado a otro, incluso hay grupos de amigos con gente de ambos lados, pero si le preguntas a alguno de ellos si se casaría con alguien del otro bando responden algo así como "su família mató a parte de la mía" (o cosas del estilo). No os contaré qué teníamos que hacer en los ejercicios fotográficos, ya que espero que alguno de vosotros quiera descubrirlo algún día por sí mismo y no me gusta fastidiar las sorpresas.

El famoso puente de Mostar, en la parte musulmana de la ciudad
Antes de seguir explicando cosas del viaje os resumo un poco el conflicto de los Balcanes, el por qué es un sitio de interés fotográfico y social.
Lo que todos conocéis como la antigua Yugoslavia era un territorio compuesto por 6 repúblicas federadas y 2 provincias autónomas (Eslovenia, Croacia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro, Serbia, Macedonia, Kosovo y Voivodina). A pesar de que ya había habido conflictos en los Balcanes anteriormente, en la década de los 90 la crisis económica empezó de nuevo a crecer y cada república actuó para preservar sus propios intereses, de manera que se inició la fractura política y se generalizaron los nacionalismos extremistas. El problema era que el territorio yugoslavo no era uniforme y homogéneo: en la parte croata vivían serbios y viceversa, por ejemplo. Dicho de otra forma, en todas las zonas habían convivido pacíficamente etnias diferentes durante mucho tiempo. Ahora empezaba a difuminarse esa paz y en poco tiempo estalló la guerra. Hubo genocidios, bombardeos y mucha, mucha destrucción. Actualmente aun quedan muchísimas marcas de la guerra, tanto en las ciudades como en su gente.
 En la siguiente entrada os sigo contando...


4 comentarios:

  1. No es justo que siempre termines la entrada cuando llega lo interesante XD

    .Estelle.

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    1. Jajaja, si la hiciese más larga nadie la leería!! Por eso lo hago... más quisiera yo explicarlo todo de golpe...

      Besitos

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  2. Ya estaba pensando que habías dejado la blogosfera y te habías pasado a Instagram o Tumblr y resulta que andabas de aventuras por los Balcanes, me alegro de que estés de vuelta por aquí. De la guerra de los Balcanes me acuerdo de cuando era chavalín y se hablaba de todo aquello, de Mostar, Sarajevo, Srebrenica y otros emplazamientos de la zona. La desintegración del bloque comunista fue bastante traumática por allí por las identidades nacionales y religiosas que había en lo que se conocía por Yugoslavia. El puente de Mostar me suena que en su momento lo volaron o quisieron hacerlo para separar a los dos bandos.

    Besos, J

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  3. Ayyyy, qué grimilla lo de la araña... En cuanto al proyecto fotográfico, no sé, ¿tal vez se trate de unir ambas partes? Un besote y esperamos más historias!!!

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