jueves, 23 de enero de 2014

El médico

Ayer fuimos a ver "El médico" por 3,90€. Es cierto que, quizás, se vaya con mejor predisposición a ver una película cuando pagas un precio así por ella, pero de todas formas me gustaría explicaros qué me pareció.






















Estamos ante una película basada en la novela histórica del estadounidense Noah Gordon. Leí esta obra hace unos cinco años y recuerdo que, desde entonces, se convirtió en una de mis novelas preferidas. Quizás tenga algo que ver que antes de querer estudiar Periodismo, adoraba pensar que podría llegar a salvar vidas estudiando Medicina, la vocación frustrada de mi padre.

La cuestión es que, como hace tanto tiempo que leí el libro, no estoy en disposición de poder comparar novela y película. Pero mejor así, porque sé que si lo recordara a la perfección habrían muchas cosas de la película que no me cuadrarían.

Por culpa de la religión llevamos siglos de retraso en la ciencia. Bajo mi punto de vista, esta frase resume la historia que Noah Gordon nos quería contar y que Philipp Stölzl ha llevado a la gran pantalla.

¿Os imagináis a tres niños pequeños que pierden a su madre por culpa de una apendicitis? Pues así empieza esta historia. Y uno de esos niños es el protagonista, que empieza a recorrer un largo camino para descubrir cómo salvar vidas y cómo curar enfermedades tras la trágica experiencia de ver morir a su madre.







































El niño, convertido en un joven guapísimo de ojos increíblemente azules, decide escapar de la oscura Europa de la Edad Media para llegar al dorado Oriente, concretamente a Persia, donde se encuentra el mejor médico de la época. Quiere conocerlo y aprender de él, y está dispuesto a atravesar todo tipo de obstáculos para conseguirlo.



Y no quiero contar más, porque prefiero que quien quiera verla deguste poco a poco cada uno de los detalles de esta magnífica historia. Os la recomiendo encarecidamente.






















Yo, por mi parte, estoy pensando seriamente en volver a leer el libro...

¡Feliz juernes!



2 comentarios:

  1. La quiero ver, espero no llevarme una decepción como me está ocurriendo con las últimas que han salido, la imagen de la chica enterrada... puff, a qué sádico se le ocurriría hacer eso por primera vez!
    Besos

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  2. Me ha parecido interesante.
    Y como bien dijo Marx: "la religión es el opio de los pueblos", yo tuve apendicitis, me operaron, sobra decir, y aquí estoy, viva y coleando. No imagino cuantas vidas se han perdido a lo largo de la historia por restricciones religiosas o métodos que carecían de completo sentido, como el de realizar cortes para que la sangre drenara con la intención de curar cuando lo que se hacía era dar muerte al paciente por desangrado.

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