viernes, 23 de agosto de 2013

Si tuviese un blog anónimo escribiría sobre

Si tuviese un blog anónimo, ahora mismo, escribiría sobre la adicción. La adicción a las cosas, la adicción a las personas, la adicción a lo que sabes que no es bueno para ti.

Si tuviese un blog anónimo escribiría sobre lo difícil que es querer. Sobre lo mal que lo hacemos cuando nos desvivimos por alguien, la torpeza que nos invade en algunas ocasiones para demostrarlo.

Si tuviese un blog anónimo hablaría sobre las familias. Lo diferentes que son las unas de las otras, lo infelices que pueden llegar a ser, los tópicos que las rodean y lo mal que se entienden entre sí sus miembros en muchas ocasiones.

Si tuviese un blog anónimo, ahora mismo, escribiría sobre la amistad. Sobre lo inusual que resulta tener a alguien a quien poder confiárselo absolutamente todo. Hasta los pensamientos más oscuros e incomprensibles que habitan nuestra mente.

Si tuviese un blog anónimo, escribiría sobre los sueños. Los sueños que pueden llegar a destruirnos o a fortalecernos. Los sueños que sabemos que son imposibles por mucho que digan que imposible no hay nada.

Si tuviese un blog anónimo, escribiría sobre la superficialidad. Sobre el valor que le damos a cosas que no lo tienen. A los cánones. A gustar al resto del mundo. Y sobre cómo nos atormentamos por no conseguirlo o por creer que no somos aptos para hacerlo.

Si tuviese un blog anónimo hablaría sobre todo esto y mucho más, en primera persona. En primerísima persona. Pero no lo tengo, y por consiguiente hablo de todo esto conmigo misma, para mis adentros, como todos los demás.


Una lástima.


martes, 20 de agosto de 2013

Vuelta a casa

Vuelvo con fuerzas semi-renovadas. "Semi" porque hace pocos días cumplí los 20 y empecé a deprimirme por haber dejado atrás los años de teenager. Me hubiese quedado en los 18, sin duda alguna. Y es que todos los adultos del mundo me dicen que a partir de ahora la vida pasa volando. Qué yuyu.

Por lo demás, todo bien. El día de mi cumpleaños volví de mis vacaciones en Menorca. Hice unas cuantas fotos y el vídeo que os dejo al final. Es el primer vídeo de vacaciones que hago y edito, y cuelgo... sed buenos conmigo.



































:)


lunes, 5 de agosto de 2013

TOUCH. ¿Estamos conectados?

Tenía que hablar aquí de Touch.

Una nueva serie que ha conseguido llamar mi atención (véase aquí cuán difícil resultaba eso). Resulta que estoy tremendamente indignada... Tras dos temporadas de 13 capítulos cada una, de estar enganchada al máximo y de pensar en la historia día y noche... He descubierto algo.

La han anulado.

No harán más temporadas. FOX ha decidido que en EEUU no tenía suficiente audiencia (normal, si la ponen en un horario en el que nadie está viendo la tele... ni siquiera en EEUU). Y yo me quedo dándole vueltas a la cabeza, tratando de imaginar, de inventar qué es lo que pasa con ese niño tan especial que jamás ha hablado ni ha tocado a nadie


¿Que de qué va?

Touch (contacto) parte de la premisa de que todos estamos conectados con ciertas personas, de manera que nuestras vidas pueden verse alteradas en cualquier momento por las acciones de otros. La historia está narrada por Jake, un niño autista que intenta comunicarse mediante patrones y números, ya que él consigue ver cosas que los demás no pueden. Su padre, viudo y soltero, se verá acosado por los servicios sociales que lucharán por llevarse a Jake con demasiado ímpetu. 




Creo que, además de gustarme por ser una serie tremendamente emocional y espiritual (aunque se sitúe en el terreno científico la mayor parte del tiempo), me ha enganchado tanto porque cada vez más creo en esa teoría de que estamos conectados, de que una acción, por insignificante que parezca, puede repercutir en otra persona de formas inimaginables.

Os animo a verla y os la recomiendo encarecidamente aunque sepáis que no hay más de dos temporadas.

¡Feliz primer lunes de agosto!