viernes, 28 de junio de 2013

Los pecados capitales de la lectura


Pimiento y Tomate son dos hortalizas gemelas que escriben un blog muy, muy diferente a todos los que habéis leído hasta la fecha. Tienen la inalcanzable capacidad para algunos de hacer reír cuando escriben (pero de verdad, no de eso que pones "JAJAJA" sin haber movido ni un músculo de la cara), así que ya estáis entrando AQUÍ. A todo esto, resulta que me han "nominado" a un juego de preguntas sobre libros. Y como bien dicen ellas, esta es una excusa perfecta para actualizar aunque tenga encima la máxima pereza veraniega posible. Allá voy, pues.

Avaricia - ¿cuál es tu libro más caro y el más barato?

Supongo que los más baratos son los que me hacían comprar en el colegio (o no) y los más caros los del Círculo de Lectores (o no). Sinceramente no me acuerdo.  

Ira - ¿con qué autor tienes una relación amor-odio?

Albert Espinosa. Esa definición es perfecta para la relación que tenemos yo y sus libros (claro está, a él no lo conozco). Realmente sólo he leído dos y el único que me gustó fue el de "Si tú me dices ven lo dejo todo pero dime ven". Para empezar, el título es una de las cosas que más me gustaron, todos sus títulos me gustan, incluso los de cada capítulo. Pero el contenido, qué queréis que os diga. La temática es prácticamente la misma en todo lo que escribe, que sí, que ha tenido una vida muy dura, pero yo ya tengo bastante con que lo explique en UNA de sus obras. En fin, que a pesar de todo, también está presente "el amor" entre nosotros. 

Gula - ¿qué libro te devoras una vez tras otra?

Contra el viento del norte. Y su segunda parte, "Cada siete olas", son los dos únicos libros que he leído dos veces. Este verano seguramente caerá una tercera. Me recuerda a cuando releía conversaciones del Messenger con la persona que me gustaba, una y otra vez, sin cansarme. Cuanto más tiempo pasaba hasta que la volvía a leer más me gustaba, y así es este libro, sólo que se trata de dos adultos, de conversaciones a través de e-mail con mucho sentido, sin faltas de ortografía y con algo que hace que no puedas parar de leer.

Pereza - ¿qué libro no has leído por flojera?

El código Da Vinci. A mi padre le encantó, me lo recomendó en su tiempo hasta decir basta, pero a mi me da un no se qué que qué sé yo... o, para ser claros, bastante PALO. Lo mismo me pasa con los de Ruíz Zafón, y eso que en el fondo sé que me encantarían. 

Orgullo - ¿de que libro hablas para sonar intelectual?

El médico. Un tocho cuyas páginas se están poniendo amarillas poco a poco. Eso le da un look muy vintage, la verdad, y lo cierto es que si se diera la ocasión de tener que parecer intelectual hablaría de ese y, de paso, negaría rotundamente haber leído libros de Federico Moccia.  

Lujuria - ¿qué encuentras atractivo en los personajes femeninos o masculinos?

En los masculinos, el misterio. El hecho de que tengan un carácter y una personalidad determinada por motivos que el lector desconoce y que va descubriendo poco a poco. En los femeninos, la decisión. Que sean valientes y seguras, que sean las verdaderas protagonistas y heroínas de la historia. Dos ejemplos serían la protagonista de Entra en mi vida, de Clara Sánchez o la protagonista de La canción de Nora, de Erika Lust. 

Envidia - ¿qué libro te gustaría recibir como regalo?

Orgullo y prejuicio. Si la película me parece increíble, el libro lo será más, seguro. 



Nomino a Clara, de http://palabrasdeclara.blogspot.com.es/, a Idoia de http://pintaloderojo.blogspot.com.es y a Ro de http://prooofeee.blogspot.com.es/. ¡Me gustará mucho saber qué títulos nos recomiendan!
Feliz fin de semana :)


jueves, 13 de junio de 2013

Ni tanto ni tan poco

No suelo hablar aquí de moda, famoseo ni de cosas por el estilo. Pero hace poco vi una foto que me ha llevado a escribir esto. Una comparación del pecho de Miranda Kerr al natural y otra con push-up. Resulta que hubo varias quejas a la revista Marie Claire por haber "eliminado" con Photoshop el busto de la modelo. Pero no, señores, lo que es de mentira es el efecto "globos aerostáticos" producido por los sujetadores que llevan los angelitos de Victoria's Secret. Voilá: 

Y con esto, ¿qué quiero decir? ¿que estoy en contra del Photoshop y de los push-ups? Pues no, ni mucho menos. Un push-up no fue creado para engañar, sino para que la que quiera pueda lucir un escote bonito. Photoshop no fue creado para engañar, sino para mejorar la iluminación, el color y los posibles defectos de una fotografía. Es cierto que a veces (muchas veces) los editores se pasan tres pueblos y nos cambian por completo la cara o el cuerpo de alguien, pero también es cierto que, por ejemplo, es indiscutible que estas tres chicas tienen una figura envidiable. A mi, personalmente, me gustan más al natural, pero os aseguro que habrá a quien no, y es totalmente aceptable. 


Lo que hace la revista Cuore, por ejemplo, me parece patético (y para saberlo, efectivamente, me la he tenido que comprar alguna vez, no lo niego). Se dedica a "mostrar los DEFECTOS de las famosas para que veamos que también son mortales". Es decir, nos enseñan las estrías, la celulitis y las arrugas de mujeres indudablemente guapas "para animarnos". Y yo pienso... vale, genial, ¿me tengo que sentir mejor si tengo estrías y Shakira también las tiene? ¿En ella es un defecto y en mi una virtud? Sin comentarios.

Ni tanto ni tan poco, por favor. Ni me cambiéis la cara de una mujer que ya es guapa sin Photoshop, ni me enseñéis la arruga que tiene escondida detrás de la oreja, ¡va!




lunes, 10 de junio de 2013

De cómo no preparar un examen


¿Has pasado por la fantástica experiencia de tener que sacarte el carnet de conducir? ¿Has hecho la selectividad? ¿Has tenido que aprobar por narices un examen final para no tener que repetir al año siguiente? ¿Has hecho el FCE (First Certificate Exam)? 

Yo sí. A todo. Y en todas esas ocasiones he tenido ganas de salir huyendo del Planeta Tierra en una nave espacial pilotada por Winnie the Pooh. El jueves pasado tenía que presentarme al examen oral del FCE. La cosa, en realidad, parece sencilla: debes estar unos 15 minutos hablando inglés con un par de examinadores delante y con tu compañero (igual de cagado que tú, literalmente, unos minutos antes de entrar) al lado. Sin embargo, lo peor no son esos 15 minutos eternos hablando en un idioma que supuestamente te sale sin pensar (ya, claro). Lo peor son los días previos al examen. Yo, por ejemplo, soñé las tres noches antes del examen con algo relacionado. Y como amiga fiel que soy del despiste y de la torpeza, soñaba por ejemplo que no me sonaba el despertador, que me dejaba el papel necesario para hacer el examen en casa, que me quedaba en blanco a la hora de la verdad, etc, etc, etc. Durante la mañana, en cambio, dejaba volar la imaginación y veía a los examinadores como si fueran ogros que no sabrían vocalizar y que intentarían por todos los medios suspenderme y enviarme a la plaza mayor de la ciudad de los ogros para cortarme la cabeza. Por la tarde ya sólo tenía que hacer ver que estaba tranquila y que la situación no me afectaba en absoluto. "Si acaso, vería una película en inglés subtitulada en inglés para practicar" (oh, sí, claro que la vi, a medias y flipando cuando me tapaba los ojos para no leer los subtítulos y comprobaba que no me enteraba de nada). 

El despertador sonó a las 6 de la mañana y pude llegar hasta allí sin problemas (con el papel necesario incluido). Fue durante ese rato antes de entrar cuando pensé que en vez de hacer el examen en una sala cerrada con una mesa y dos sillas, hablando sobre temas que te indica el examinador, podría ser en un jardín con piscina mientras un camarero buenorro te sirve un tinto de verano y tú hablas con tu compañero y con el examinador sobre cualquier cosa, un libro leído recientemente, una anécdota divertida... who knows! Aun así debo decir que los examinadores no eran ogros, sino hombres con camisas estampadas bastante extrañas, que vocalizaban a la perfección y que sonreían mientras te ponían una nota (que probablemente a ti no te sacaría la misma sonrisa). 

A todo esto sólo me queda deciros a los que tengáis que pasar por un trámite parecido estos días que... ojalá seáis de los que no os ponéis nada nerviosos con situaciones así, ojalá seáis de los que dicen "ah, yo estoy muy tranquilo, ni siquiera me acordaba de que mañana TENÍA ESE EXAMEN SUPERIMPORTANTE". Ojalá. Porque como seáis como yo, vais a pasarlo mal. Simplemente hacedlo lo mejor que podáis para no tener que repetir el mal trago de nuevo... nunca más.

¡SUERTE!