jueves, 3 de octubre de 2013

"Me gustas cuando callas... porque estás como ausente"


Normalmente no me gusta que una lengua pierda parte de su riqueza dejando en el olvido una expresión. Sin embargo, en esta ocasión me duele y me indigna que la vicepresidenta del gobierno español haya hecho uso del término “mayoría silenciosa” en sus declaraciones. Pensaba yo, hasta hace nada, que esa expresión había quedado relegada cuando acabó el franquismo, y si por mi fuera la hubiese dejado enterrada en el pasado, pero resulta que se sigue recurriendo a ella.

A mi parecer, la mayoría silenciosa "son los padres".  No existe. La gente que se queda en casa, tal y como predican nuestros gobernantes, no está callada. En ningún momento y sobre ningún tema. La gente que se queda en casa y no sale a manifestarse porque prefiere hacer otras cosas uno de los pocos días que no trabaja, o porque se ha roto una pierna o porque está fuera de su ciudad, no se queda en silencio, sino más bien al contrario. Y si no es así, que alguien me explique por qué Facebook echaba humo con publicaciones referentes al tema el día de la Diada. O por qué en Youtube se colgaron cientos de vídeos sobre lo mismo, o por qué Twitter estaba repleto de hashtags haciendo alusiones al tema, o por qué en la calle no se hablaba de otra cosa. Esa “mayoría silenciosa” se expresa. La opinión de los ciudadanos se puede encontrar en Internet, tanto en blogs como en redes sociales; y en la calle, tanto en aulas como en oficinas.

En el caso de que nuestros gobernantes se quieran referir a la minoría que no dice absolutamente nada, supongo que no está de más aclarar que en este país, hoy en día, quien no expresa su opinión es porque no quiere. Y si alguien no quiere expresarse, menos aun querrá que otra persona lo haga en su lugar. Y menos aun querrá que se presuponga su postura y se la incluya en el mismo saco que su vecino del quinto, cuya opinión seguramente sea totalmente dispar a la suya aunque tampoco diga nada.

Probablemente alguien con tanta responsabilidad social pronuncia una expresión como esa cuando no le queda más remedio. A mí me recuerda a cuando era pequeña y suspendía un examen. Tenía una excusa guardada para esas ocasiones: “Mamá, toda la clase ha suspendido” (cuando en realidad únicamente habíamos suspendido dos o tres personas). Mi madre, como es de esperar, no se lo creía, y me decía aquello de “a mí me da igual lo que hagan los demás”. En este caso es lo mismo, Soraya Sáenz de Santamaría aseguraría que el gobierno “escucha y vela por la mayoría silenciosa” aunque sólo hubiese dos personas que opinaran lo que ellos quieren que opinen. Pues a mí, como a mi madre en aquellos entonces, también “me dan igual los demás”, refiriéndome a aquellos que no quieren expresarse. Que nos presten atención a todos aquellos que sí nos pronunciamos aunque no salgamos a la calle. Porque una cosa es que la gente permanezca en silencio y otra cosa muy, muy diferente, es que no nos quieran escuchar.  




4 comentarios:

  1. Lo que está claro es que este gobierno no escucha,seamos los que seamos al manifestarnos!!
    Besos!

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  2. Estos son los gobernantes que dicen que cuando sube el paro lo hace menos que en meses de otros años y lo muestran como índice de recuperación, sin tener en cuenta la cantidad de empleo que ya se ha destruido y que no se recupera y de gente que emigra porque ve que aquí no tiene oportunidad de hacer nada. Los que degradan los medios públicos para hacerlos ver como infames y la necesidad de privatizarlos para dárselos a empresas amigas. Ya deberían contentarse de que muchos descarguen sus iras en Twitter, que en otra época a buen seguro que ya habrían salido a palos de sus palacetes

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  3. No me gusta, ni la gente que intenta gritar más que el resto para que no se escuche la opinión de los demás, ni los que se tapan los oídos para hacer como que no existen ni el descontento, ni las protestas... Al final, parece que vivimos en una sociedad en la que se intenta por todos los medios no escuchar al que piensa/opina de una manera que no nos conviene... y es una pena!

    Un abrazo!

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  4. Son delirios de un gobierno que no sabe qué hacer. Así de sencillo.

    Si te apetece leer una opinión sobre el movimiento nacionalista en Cataluña, mi última entrada trata sobre eso. Estoy seguro que te sorprenderá. Es una visión distinta.

    Saludos.

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