viernes, 19 de julio de 2013

Besos forzados

Surcando los mares de la red una se encuentra cosas de todo tipo. Ayer me encontré con un artículo cuyo título llamó mi atención hasta el punto de querer hablarlo aquí, con vosotros. El artículo era éste:
































Al leerlo me vinieron a la mente algunos recuerdos borrosos de mi infancia, momentos tipo "Judit, dale un beso a tu tío" o "Está triste, corre a darle un abrazo". También recuerdo cómo a veces alguien me apretujaba y me besaba a la fuerza y cómo yo, acto seguido, me limpiaba la cara cual rebelde sin causa. Sin embargo, jamás había pensado que aquello podía tener repercusiones en un futuro (aunque lo que dice el artículo lo veo un tanto exagerado). Es verdad que, desde siempre, cuando veo que algún padre o madre obliga a su hijo a algo así, pienso para mis adentros "oye, deja al chiquillo en paz", porque no entiendo el sentido que tiene hacer que tu hijo dé un beso por obligación. 

Aun con todo esto, obviamente sigo pensando que hay que enseñar a los niños a respetar, a ser educados, pero precisamente creo que primero deben aprender a respetarse a sí mismos y después todo vendrá rodado. Nada de esto tiene que ver, por ejemplo, con dejar que los niños sean egoístas y no compartan sus juguetes. Eso, pienso yo, es otra historia.

¿Qué opináis? ¿A vosotros también os obligaban a dar besos y abrazos? ¿Pensáis que es normal o no enseñaríais así a vuestros hijos?




11 comentarios:

  1. Mi madre nunca fue de obligarme, peor los que me rodeaban sí :$ No tenía ni idea de esto de que podía hacerlos débiles ante el abuso sexual... Que inconscientes somos a veces.
    Un beso

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  2. A mí no me obligaban (que yo recuerde), además en mi casa nunca hemos sido de dar besitos y abrazos, o estar todo el día pegados diciéndonos lo mucho que nos queremos antes de salir por la puerta, como hacen en otras familias. Pero nunca me ha faltado cariño. Hay muchas formas de demostrar afecto sin necesidad de besar y abrazar. Así es como me educaron a mí y creo que no lo han hecho del todo mal. Por eso mismo opino que obligar a los niños a hacerlo en situaciones innecesarias no tiene ningún sentido, pero al mismo tiempo creo que es sacar de contexto el asunto relacionándolo con futuros abusos sexuales en la persona. Una cosa es una cosa, y otra cosa es otra.

    .Estelle.

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  3. Mi padre pasaba de obligarme a nada, él siempre me ha dejado hacer lo que yo he creído conveniente, jamás me ha forzado a nada. Mi hermano, que es diez años mayor que yo, tampoco. Mi madre... ups, pues que yo recuerde, tampoco... Sí es cierto que ha sido más achuchada para los besos y las muestras de cariño, pero para dármelos " a traición "... jajajaja !!!! Jamás recuerdo que me haya obligado a darlos a alguien que yo no quisiera. Es más, recuerdo, y toda mi familia me lo recuerda ahora de mayor como anécdota, que cuando me pedían un beso y a mí no me apetecía darlo, decía : " Es que se me han acabado... " Pues menuda era yo de pequeña... Bicho y medio... jajajaja !!!! Tuve una infancia muy feliz, por suerte. De hecho, estoy en un buen equilibrio, creo yo... ni muy besucona y pesada, ni muy huraña.

    Respecto al artículo, creo que no hay que obligar a los niños a mostrar cariño a quien ellos no quieren, pero por dignidad y por respeto a ellos como seres humanos que son, pero pienso que es un poco exagerado éso de que si les obligas se vayan a convertir en blanco fácil para sufrir abusos.

    Besos, preciosa !!!!

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  4. Yo no tengo un recuerdo de algo así, quizá ya con 6 o 7 años sí, porque era algo rancia a veces, y quieras que no dar besos es una especie de formalidad, es educación...no sé. Ahora...cuando se trata de bebés me parece una sandez, se entiende que ellos no saben y no lo hacen por maldad, si no quieren no quieren y punto, muchas veces paso cuando me vienen con el niño o niña en brazos "dale un besito a cocci!" si me lo da bien, sino pues "no pasa nada déjalo tranquilo", si es que luego al final capaz que te cogen tirria. Lo que más recuerdo yo eran los pellizcos en mis jugosas mejillas...qué pesadilla, siempre huía de las pellizconas.
    Pero me parece que como dices exageran, no hacen más que sacar cosas de quicio...que si el niño tiene estrés postvacacional, que si el niño (de 12años) no puede salir solo a la calle, que si el niño no me toma el actimel... Lo que dices es un tema serio, no digo que no, y hoy en día con esto de las redes hay mucho peligro pero chica no sé yo no hago más que ver a felices mamás poner en facebook a todo público fotos de su bebé, eso me parece más peligroso que decirle al nene "dale un beso a tu tío", muchas veces ese niño hace lo que le manda mamá pero cuando se lo dice otro pasa olímpicamente.

    Un beso.

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  5. Pues nunca me obligaron, hombre con gente de mucha confianza y muy cercana, mi hermana, mi padre si que alguna vez me enfadaba y no quería dar besos y mi madre me decía que no me enfadara y lo hiciera, pero con la demás familia y gente de fuera nunca me obligaron. Supongo que todos los padres quieren que sus hijos parezcan cariñosos y educados (porque a fin de cuentas eso es dar un beso y un abrazo en muchos contextos), por eso muchos le piden a sus hijos que lo hagan, aunque si el niño no quiere pues no quiere, es un niño... Pero vamos estamos llegando a unos extremos...lo de relacionarlo con los abusos sexuales me parece absurdo, por no decir algo peor. Vemos de todo en todas partes ya me parece a mí...

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  6. Yo no obligo a mis hijos a que demuestren su afecto hacia nadie, porque ellos ya lo hacen cuando lo creen oportuno de manera natural. Y así es como debería ser, pero no por todo lo que dice ese artículo, que me parece demagogia barata y quererle buscar tres pies al gato... A este paso vamos a tener niños estatua...
    Besos.

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  7. A propósito de tu entrada sobre lugares abandonados, te recomiendo encarecidamente, Judit, tu que eres de cerca de Barcelona, que visites, si tienes la oportunidad, el casino abandonado de la carretera de la Arrabasada. Poca gente tiene conocimiento sobre su existencia, pero en su momento, a principios del siglo pasado, el casino de la Arrabasada fue un importante complejo que se extendía por el valle de Collserola, y que, además de casino, reunía en un amplio espacio un hotel y un parque de atracciones. La burguesía de la época se desplazaba en carruaje desde la Ciudad Condal con el propósito de dedicar unas vacaciones al ocio. Y no solo la burguesía. El casino fue testigo de la visita de personalidades tan aterradoras como Enriqueta Martí, la vampira del Raval (o de la calle Poniente), la que fue, y es, probablemente, la asesina en serie más despiadada de la historia de España. Hoy día apenas queda nada del casino. La maleza lo ha arrasado todo y el acceso es, en según qué zonas, prácticamente imposible. Apenas quedan un par de estructuras en pie, pero si caminas un poco entre tan turbio escenario aún puedes encontrar los restos de las dos grandes escalinatas que descendían de lo alto del hotel ( http://forgottenmagicplaces.blogspot.com.es/2013/01/las-ruinas-del-casino-de-la-arrabassada.html ).

    Un lugar de esos con aura, como dices. Y, a veces, incluso escalofriante. Dicen las leyendas urbanas que había una sala en lo más recóndito del casino en la que se les permitía suicidarse a aquellos que habían perdido toda su fortuna. Una sala revestida de baldosas blancas para facilitar la limpieza al personal del hotel. Pero creerlo o no, eso ya depende de cada uno. Lo que está claro es que el sitio esconde, y transmite, mucho. Y si eres de cerca de Barcelona vale la pena, almenos, saber de su existencia.

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    1. Sí, soy de Barcelona.

      Y sí, me encantará visitar ese sitio y fotografiarlo. Sólo por como lo describes ya estoy segura de que es un lugar con esa aura mágica de la que hablamos.

      Gracias!!

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  8. Yo era de las que me escondía detrás de mi madre con tal de no dar besos, abrazos o ser simpática con señoras que no conocía. En ese sentido era un absoluto desastre. También se repetía la situación de que una mujer que no recordaba haber visto en mi vida me apretujase los mofletes seguido de un "¿Te acuerdas de mi?" acompañado de la mirada de mi madre que parecía obligarme a decir: "Sí, claro", pero yo siempre contestaba que no. Y entonces la mujer, con cara de enfado y sonrisa falsa decía "Normal, si es que eras muy pequeña la última vez que nos vimos". Odiaba esos momentos.
    La verdad que creo que deberían enseñar a los niños a ser sinceros. Educados, pero no hipócritas. No veo la necesidad de besos, abrazos o de dejarse tocar por personas desconocidas. Los besos tienen que surgir. A mi me gustaba abrazar a mi padre, siempre me ha encantado. Y sin duda eran abrazos con valor, no como todo lo que tenía que dar y no daba en la calle porque los desconocidos terminaban por decirle a mi madre "No pasa nada, es que es tímida".
    Dicho esto me parece interesante el articulo, y aunque quizás sí vaya un poco al extremo, pienso que hace que sintamos la necesidad de ser cariñosos. Y es que muchas personas mantienen esa costumbre de besar/Abrazar a cualquiera cuando son mayores, y parece que hay quien piensa que es síntoma de educación. A mi me parece síntoma de falsedad.
    Un besito.

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  9. Aquí otro al que le sacaba de quicio cuando de pequeño algún familiar o amigo de la familia le pedía muestras de afecto. Apenas los tenía con mis padres así que como para tenerlos con otros más lejanos y siempre quedaba de tipo arisco. Alguna vez, cuando por ser pequeño no atendía mucho a modos de socializar, llegué a decir claramente que no cuando me dijeron si no quería darle un beso a no se quién, jajaja.

    Lo del tema de obligar a dar muestras de afecto y su relación con los abusos sexuales me parece un poco forzado, que no es lo mismo dar un beso o un abrazo que caer en otras cosas y eso creo que los niños lo saben porque lo ven o porque se lo enseñan en casa.

    En mi casa nunca hemos sido muy expansivos mostrando los sentimientos y eso me ha marcado durante años, hasta que comprobé que yo necesitaba ser más expresivo y me siento bien haciéndolo, mostrando a la gente que me importa el aprecio que me hacen sentir. Y como en muchas cosas, en el punto medio está la virtud, creo que no es bueno ser ni muy reservado ni muy besucón

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  10. Nosotros somos muy besucones, sin embargo, mis hijos no lo son nada, por lo que me toca obligarles... pero tan solo si es a gente de familia cercana. Evidentemente, no les voy a obligar a alguien que, aunque yo conozca ellos no... ah, y a los hombres les digo que les choquen la mano!

    Besos!

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