domingo, 12 de mayo de 2013

[Inserte aquí el título]




Es jodido. Es jodido sentir que algo te quema por dentro y no saber bien ni qué es ni dónde está. En el mismo momento en el que empecé a notarlo supe que no había vuelta atrás, y que no me digan que el tiempo lo cura todo porque lo único que hace ese hijo de puta es que las heridas cicatricen, no que desaparezcan. En un primer momento pensaba que se encontraba en el estómago, porque solía hacer acto de presencia a menudo rugiendo y gruñendo como un león… eso de las maripositas aleteando alegremente ahí dentro que se lo cuenten a otra. Después empecé a pensar que corría por mis venas, que lo llevaba en la sangre, ya que nunca antes mis mejillas habían adquirido ese tono tan favorecedor que en realidad me ayudaba a prescindir del colorete. Además, el maldito órgano que la sociedad ha decidido representar de una forma tan diferente a como lo es en realidad, me bombeaba con mucha más fuerza de lo normal. Pero un tiempo después acabé sabiendo que no estaba ni en mi estómago ni en mi sangre. Estaba en todas partes. En mi cabeza, ocupando cada resquicio de mi cerebro, habitando tanto en el hemisferio izquierdo como en el hemisferio derecho, incluso en la cisura interhemisférica, dando órdenes desde ahí arriba que acabarían yendo a parar a cualquier parte del cuerpo. A mis piernas, que decidían no responder cuando les entraba el arrebato; a mi pecho, que a veces encontraba dificultad para respirar; a mis ojos, que se quedaban clavados en algún lugar de lo que llaman horizonte sin estar viendo nada realmente; a mis manos, que solían ir a parar a mi sexo por las noches, haciéndome surcar los mares del placer y la nostalgia... Y yo lo siento mucho por mis adentros, pero más lo siento por mí, que soy la que los lleva y la que sufre sus pataletas.


20 comentarios:

  1. Tienes todos los síntomas de la alergia primaveral ¡Cuidado con el polen!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me va a dar un infarto con tanto polen. Tendré cuidado, ¡lo prometo!

      Eliminar
  2. Judit, enserio, escribes genial, cada entrada tuya me gusta mas que la anterior.

    SIGUE ASÍ!

    Besitos

    ResponderEliminar
  3. Malditas hormonas, feromonas, neuronas o lo que sea, maldita época en que nos ponemos como gatas en celo, le deseo suerte a tus pantaletas y las mías.

    besos!

    ResponderEliminar
  4. Me ha encantado, que manera tan perfecta de expresarlo ^^ Y estoy totalmente de acuerdo contigo, nada de mariposas, leones enfurecidos es lo que hay!!

    ResponderEliminar
  5. Me encanta tu estilo. SIgue escribiendo. Me has dejado con ganas de más.

    besos.

    ResponderEliminar
  6. Me encanta tu estilo al escribir!Siempre consigues intrigar!
    Besos!

    ResponderEliminar
  7. ¡Judith, echaba de menos tu blog!
    Todo el mundo quiere estar enamorado pero, ¿por qué? Ya, que es lo más maravilloso del mundo quizás pero también puede llegar a convertirse en algo doloroso hasta al punto que te descosa por dentro...
    Además, ¿qué onda? ¿Por qué nuestro cuerpo tiene que sentirse tan alterado? Hasta te hace enfurecer, porque tienes que tener la cabeza en tal asunto y no puedes, no puedes evitar pensar en el responsable de tu torbellino emocional.

    ResponderEliminar
  8. Guau, qué buena entrada!!
    es verdad que las maripositas deben ser para las princesas de cuento. yo no he sentido su suave aleto en la vida. yo siento a la fiera encerrada en mi interior y dispuesta a destrozarme para salir...
    aunque es verdad que el tiempo calma las cosas. No las borra, pero las calma. Y a veces hay que conformarse con eso.
    un beso!

    ResponderEliminar
  9. ¿Has estado alguna vez enamorado? Es horrible, ¿verdad?, te hace tan vulnerable. Abre tu pecho y abre tu corazón y significa que alguien puede meterse dentro de ti y echarte a perder. Construyes todas esas defensas, te fabricas toda una armadura para que nada te pueda hacer daño, y entonces una persona estúpida, que no es diferente de cualquier otra persona estúpida, entra como si tal cosa en tu estúpida vida... Les das un trozo de ti. Ellos no lo pidieron. Hicieron algo estúpido un día, como besarte o sonreírte, y entonces tu vida deja de ser tuya. El amor toma rehenes. Se mete dentro de ti. Se alimenta de ti y te deja llorando en la oscuridad, una frase tan simple como "quizá deberíamos ser sólo amigos" se convierte en un trozo de cristal introduciéndose en tu corazón. Duele. No sólo en la imaginación. No sólo en la mente. Es un dolor en el alma, un verdadero “semetedentrodetiytedestroza” dolor. Odio el amor.
    http://hachedesilencio.net/
    Lo leí ahí y creo que es tal cual.

    ResponderEliminar
  10. Hola Judit:

    Presento mis respetos.

    El bloqueo es pétreo, impermeable, sin poros. Puede decirse que es el spray paralizador del alma. Hay quien suscribiría sin reservas esa definición, pero no es más que una aproximación. El bloqueo no aletarga el alma entera, aunque algunos así lo vivan, sino su superficie, aquella parte por la que sale traducido el mundo íntimo.
    El bloqueo tapa y esconde, estrangula y ahoga. El experto en bloqueos no se siente vacío al sufrirlos, a diferencia del principiante. Todo lo contrario. El río interior se agita más en esos momentos, se vuelve violento y se torna remolino al no encontrar salida.
    La forma del bloqueo, en mi caso, es el silencio, o unos breves latigazos mecánicos que suenan como falsos ecos de lo que el bloqueo mantiene a raya. Así la cola de la salamanquesa al cortarla se agita llorando la vida que no tiene.
    El bloqueo duele de dos modos, según se sea aspirante o iniciado. El dolor del primero es sordo, tanto que a veces se siente meses o años después, o bien, si el iniciado es fino, adopta la forma del dolor por la ausencia del dolor ( " entre la nada y la pena elijo la pena " ). El dolor del entendido, del experto, es violento, tiene los rasgos de una tortura contra la que se sabe que en vano se lucha. No hay resignación y se quiere apurar hasta la última gota lacerante para conocer mejor al enemigo. Así se aprende que las batallas contra el bloqueo han de librarse cuando él no está. Pretender pelear cuerpo a cuerpo es destrozarse, reventarse contra el muro. Se trata de una guerra sutil, de una labor de zapa, llevada a cabo por los ejercitos del sentimiento y la inteligencia. La última crueldad que realiza el bloqueo es su retirada. Desaparece siempre cuando ya es tarde para nosotros, dejándonos sin saber qué hacer con el agua agitada del alma y con un sabor de ceniza en la boca...


    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tu segundo comentario en este blog, que espero no sea el último. Me encanta leerte.

      Besos

      Eliminar
  11. Bonito texto, que define bastante bien ciertas sensaciones. Ahora tendrás que comprobar si las sensaciones han venido para quedarse o son temporales, nunca se sabe

    ResponderEliminar
  12. A veces hasta las cicatrices desaparecen...y sino con una se tapa otra. Bonito texto...disfruta de las sensaciones sin pensar en lo que vendrá despues total es mejor eso que no sentir nada.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  13. Eres escritora de recorrido :) me gusta. Llamo así a la gente que hace descripciones dinámicas, que son más complejas que las estáticas y es difícil hacer que el lector las siga por ser sinuosas. Vamos, que es un arte :)

    ResponderEliminar
  14. Me he sentido muy identificada. Es difícil ver que cada vez la cosa va a peor, y saber que no hay vuelta atrás.
    Aún así, las heridas se cierran, y las cicatrices desaparecen, y llega un momento en que solo lo recuerdas como algo bonito que duró un tiempo, y olvidas lo malo.
    Y luego, dicen, vuelves a caer.

    Me ha encantado tu blog, te sigo :)
    Un besín
    http://www.yellowprincess006.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  15. Me ha gustado mucho cómo lo describes. Al final es lo que pasa con el dolor: nos empeñamos en ubicarlo, en buscar un culpable, una causa, porque en el fondo lo solucionaría todo. Y no es tan sencillo. A veces son muchos motivos y muchas causas las que nos llevan a un determinado lugar.

    ResponderEliminar
  16. Creo que se le han dado ya tres interpretaciones a tu texto Judit y no sé cual es la certera en tu caso. Yo me identifico con una de ellas por temporadas, no sé por qué (será la primavera) que me he pasado unos dias cual leona.
    Besos

    ResponderEliminar
  17. Preciosisimo texto Judit. Lo describes a la perfección!
    A mí me ha transportado a esa sensación de estar malditamente enamorada hasta el punto de dolerte. Días en que lo pasas mal y la situación se te escapa de las manos. Ya no es solo tu cerebro sino todo el cuerpo que acompaña ese estado. Lo que más me molesta es la sensación de quedarme sin aire. Suena algo ridículo pero lo siento así. Y más ahora en primavera que me altera las hormonas que no veas.
    Besos:)!

    ResponderEliminar
  18. ¡Me encanta! Me acabo de enamorar de este posts.

    ResponderEliminar