miércoles, 13 de marzo de 2013

No es por ti, es por mi. Va en serio.

Detesto los jerséis de cuello alto. Y si son de cuello alto y sin mangas los detesto aun con muchas más ganas. Ya me dirás tú qué utilidad tiene un jersey de cuello alto, que teóricamente es para el invierno, si no lleva mangas (y no me digáis que puedo ponerme una camiseta debajo, no me seáis horteras). La cosa es que no les tengo un odio especial por el hecho de ser lo que son, sino por la incomodidad que me provocan cuando los tengo puestos. Igual no le pasa a nadie más, y me parece increíble, pero a mi me da un repelús descomunal meterme un cuello tan estrecho por la cabeza, cuando consigo meterlo no veo nada, tengo todos los pelos por la cara y un agobio que no me lo creo ni yo. Os aseguro que no tengo ningún tipo de claustrofobia, excepto con los jerséis de cuello alto. 

La cuestión es que sí, tengo un par por ahí escondidos en el fondo del armario. Las dos compras más inútiles de mi vida, en efecto. Cuando estaba en la tienda y tenía uno en la mano, pensaba: "míralo, qué bonito, seguro que me queda genial, no hace falta ni que me lo pruebe" (está claro por qué no quería probármelo). Mientras, tenía que hacer callar a mi conciencia, que gritaba una y otra vez: "¡Eh, tú! Eso es tirar el dinero, guapa, y no te sobra precisamente. Sabes que no te lo vas a poner por muy mono que sea. Déjalo ahí. Déjalo, ¡¡¡déeejaaaloooooo!!!". Ni caso. ¿Bonito y barato? Pues pa' mi. 

No hay manera. No me los pongo, ninguno de los dos. Los dos son sin mangas, además. Siempre intento no encontrármelos, pero inevitablemente hay días que los veo

Y esto es exactamente lo mismo que me pasa con algunas personas. Hay personas con las que no puedo, y no es porque sean como son, sino por la incomodidad que me provocan cuando estoy con ellas (al principio pensaba que sí era por su forma de ser, pero luego me dí cuenta de que alguien que me cae mal a mi le puede caer muy bien a una amiga). Quizás no me han hecho nunca nada malo, quizás son más buenos que el pan y no han tenido nunca mala intención conmigo, pero... rezo por no encontrármelos. Todos deseamos a veces que existan fuerzas sobrenaturales. Y tarde o temprano nos damos cuenta de que no las hay, así que sí, inevitablemente hay días que los veo. Y me sabe mal. Me siento cruel y despiadada por actuar tan injustamente, esquivando los posibles encuentros con una habilidad que me sorprende hasta a mi (maldita conciencia). No es por su aspecto, ni si quiera por ser lo que son, igual que los jerséis. Es por cómo me siento yo a su lado.

Con esto puedo corroborar la veracidad de la frase "no es por ti, es por mi", que hace poco creía una de las más grandes mentiras de la historia. Es totalmente cierta, la persona con la que estás puede ser tu prototipo ideal y aun así no hacerte sentir bien. Déjalo estar, te diría yo. Quizás a ti te incomoda llevar una camiseta estrecha de licra y a mi me va de perlas, y en cambio tengas 100 malditos jerséis de cuello alto en tu armario. Está claro que la ropa no tiene la culpa de nada, somos nosotros. Exactamente igual que con los demás.

PD: No os preocupéis por mi cuello en invierno, tengo todo un surtido de pañuelos y bufandas que me mantendrán vivita muchos años más. Cof cof.


12 comentarios:

  1. A mí,con los jerseys de cuello alto no me pasa pero sí con algunas personas...no soporto encontrármelas...
    ...cuestión de química...
    Besosssssssss!!!!!!!!!!

    ResponderEliminar
  2. Me encantan los jerseys de cuello alto, y los uso un montón, sin embargo, los pañuelos y bufandas me resultan incómodos y acaban perdidos por los cajones. Tienes razón en que las prendas no es por como son sino por com te sientes con ellas. Todos nos ponemos un montón ese pantalón tan cómodo que tiene los puños desgastaditos sabiendo que estamos más guapos con otras cosas de nuestro armario mucho más incómodas.

    Besos.

    ResponderEliminar
  3. A mi me gustan los jerseys de cuello alto. Aunque esos sin manga no me gustan nada porque paso frío y no les veo sentido. Pero sin duda, con las personas me pasa más a menudo.

    ResponderEliminar
  4. Pues eso que comentas de las personas a mí me pasa, hay gente que me cae mal y que tengo que aguantar por amistades comunes, gente que no me gusta y tengo que asumir como en ocasiones las amistades optan por ellos y hay que aguantarse. Está claro que cada uno tiene sus preferencias y no queda otra que aguantarse, del mismo modo que hay gente que se puede poner cualquier cosa y destacar y otros que no pueden ponerse ciertas prendas sin parecer ridículos

    ResponderEliminar
  5. Muy buena comparación sí señor pero a mi me pasa con algunos alimentos, el bacalao por ejemplo....bueno y con personas por supuesto....

    ResponderEliminar
  6. Yo en invierno no podría vivir sin los jerseys de cuello alto, soy demasiado friolera, eso sí, con mangas...
    Eso que te pasa con la gente a mí también me ocurre, pero la verdad es que con el tiempo esa gente que sin explicación ninguna no me caía bien al final me sorprendieron para mal, así que, mejor pa mí xD

    ResponderEliminar
  7. A mi me pasa con un amigo (de hecho el único amigo varón q tenía), q me he dado cuenta q somos muy incompatible y nos ponemos de los nervios. Ya lo he intentado varias veces pero como dices, si no puede ser no puede ser, es cuestión de los dos, él conmigo y yo con él, así q tiré la toalla y cada uno por su camino.
    Besos

    ResponderEliminar
  8. Jolin Judit, siempre me andas sorprendiendo.
    Muy acertada la comparación con los jerséis. Creo que darse cuenta de que las cosas en sí no son "incómodas" o "insoportables", sino que somos nosotros quienes les adjudicamos juicios de valor es de tremenda importancia. Comparto taaanto esto de "No es por tí, es por mi" y desearía que más gente lo viera porque quizás evitaríamos bastantes malentendidos entre personas y dejaríamos de tomarnos ciertas cosas de forma tan personal.

    A veces no nos cae bien una persona que ni siquiera nos ha hecho nada. Simplemente no nos gusta el aura que desprende, pero ese es un tema muy subjetivo. El error es cuando decimos que esta persona es tal o cual y establecemos estos juicios negativos como una verdad absoluta. Lo mismo con la gente que nos llevamos genial. Algo por lo que valoro mucho a mis verdaderos amigos es por como soy yo cuando estoy con ellos y como me siento a su lado, más que por como son en sí. Y es que puede haber otras muchas personas parecidas en cuanto a gusto y personalidad pero que no despiertan este "feeling" tan importante en las relaciones.

    Besos:)! Y por cierto! Lo de la entrada de Chema Madoz fue muy curioso! Ya pensé que no habrías visto la mía, si es que al final todos estamos viviendo en el mismo mundo y los temas de los que hablamos y nuestros gustos no son tan únicos!

    ResponderEliminar
  9. No conocía tu blog y me ha gustado mucho! :) A partir de hora te sigo!
    Espero que te guste el mío, un beso!
    http://thesoulshows.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  10. Uff! a quien no le haya pasado nunca... que tire la primera piedra!:-)
    Yo además me siento irreconocible cuando alguien no me cae bien y tengo que "estar ahí" me siento antipática, es muuuuy molesto
    Qué gran comparación, si señora!
    Bsss!

    ResponderEliminar
  11. Como de costumbre discrepo ligeramente, porque tengo que basar mis opiniones en mis experiencias. En mi caso, no me cae bien casi nadie pero no es por mi.Obviamente una de las pocas cosas que conozco bien en este mundo es mi persona y no es posible que yo le caiga mal a nadie que esté en su sano juicio, así que el problema va a ser de ellos :)


    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. En el caso de que en la entrada hablara sobre quién nos cae bien o no (por afinidades, comportamientos o lo que sea), aceptaría tu argumento. Pero hablo de sentirnos incómodos o no con una persona. ¿No crees que nadie pueda sentirse incómodo a tu lado? No creo que te lo dijeran, si fuera así. De hecho, a mi nadie me lo ha dicho, pero eso... se huele.

      Eliminar