lunes, 29 de octubre de 2012

Poco pan y pésimo circo

Hoy estoy inspirada para hablar sobre un tema concreto gracias a unas cuantas personas cercanas a mi, y, tratándose del tema del que se trata, me gustaría que fuesen menos personas y menos cercanas. Hoy quiero hablar de la telebasura. Ante todo, me gustaría dejar claro que no tengo la intención de ofender a nadie, ya que, como he dicho anteriormente, personas a las que quiero son seguidoras de estos programas sobre los que voy a opinar. 

Mujeres y hombres y viceversa, Sálvame, Sálvame deluxe, Gran hermano, Gandia Shore, La noria, ¿Quién quiere casarse con mi hijo?, Granjero busca esposa y muchos otros cuyos nombres ahora mismo no recuerdo. Estos son solo algunos de los programas que siguen millones de españoles, programas a los que no sé bien como calificar, pero me dispongo a hacer un esfuerzo: ¿Qué nos ofrecen? A mi me han respondido varias veces: "entretenimiento" (yo añadiría el adjetivo "absurdo" detrás de "entretenimiento", pero voy a contenerme). Para ser aun más específicos, quiero mostraros una escena del programa Gandia Shore que me han enseñado (son 30 segundos, vale la pena):


"Te se ve, te se ve"




..."Este hijoputa me va a levantar aquí a toas las pibas". Una pena. Una auténtica pena que se las vaya a "levantar" porque tiene más abdominales. Pero así son en Gandia Shore y en toda la retahíla de programas que he mencionado arriba. Quizás es que fuera de esos programas la sociedad se está convirtiendo en lo mismo, pero eso no quiero ni planteármelo.

Lo mejor de todo esto es la frase que suelen pronunciar los seguidores de dichos programas: "Es que yo lo veo para reírme de ellos". ¡Genial, todavía mejor! Te crees superior a ellos y por eso te ríes mientras los ves haciendo payasadas. Lo que yo creo es que ellos se ríen de ti porque están ganando dinero a tu costa SIN HACER NADA y sin haberlo hecho en su vida. Y tú llevas estudiando un montón de años y ahora, tal y como están las cosas, necesitas trabajar a la vez que estudias si te quieres ir de vacaciones con tus amigos. Y luego seguirás trabajando. Y luego cobrarás una mierda de jubilación, igual que ellos, la única diferencia es que ellos la cobrarán después de haberse pasado toda su juventud de fiesta en programas como éste y (ya que todos los cuerpos se deterioran), después de haber sido tertulianos en programas en los que hablan de los nuevos shows. Se convierten, pues, en algo parecido a la prensa rosa (Kiko Hernández, Belén Esteban, Pipi Estrada y Míriam Sánchez, por ejemplo, son personas de las que os reís mientras ellos se ríen aun con más ganas y con más razones que vosotros). 

Y yo me pregunto, ¿es que no hay nada más interesante en la televisión de este país? Resulta que no, prácticamente no lo hay, por vuestra culpa. Porque la demanda está marcada por los programas que tienen más audiencia. Pero creédme, hay algo más allá y podría haber mucho más. Una buena película, una buena serie, un buen programa de preguntas y respuestas, un buen debate moderado por expertos... ¡un programa de humor! 

Pero nada, es imposible. Parece ser que no hay manera de que esto cambie. Es, sin duda alguna, el PAN Y CIRCO de la sociedad actual y desgraciadamente lo seguirá siendo mientras no se haga nada por cambiarlo. Para mi gusto... poco pan y pésimo circo.


sábado, 27 de octubre de 2012

¿Soy yo el que está cabeza abajo?

"Las personas no son pañuelos de usar y tirar. No podemos desecharlas así como así, pienso yo. Es injusto y triste. Estoy convencida de que las personas que están en mi vida, lo están porque me aportan algo necesario (vale, sí, unas más que otras)... pero, ¿cómo voy a dejar escapar, cómo voy a perder a una persona que ha aportado algo a mi vida durante tanto tiempo?"


Pues sí. Esto escribí yo hace exactamente un año. Lo he encontrado en mi ordenador, en una de esas carpetas a las que les pones un nombre estúpido para olvidarte después de que allí hay algo importante. Y no, ya no pienso lo mismo. Si bien es cierto que las personas no son pañuelos de usar y tirar, creo que puede llegar el momento en el que ya no nos aporten nada. Y ese momento es crucial, hay que saber verlo y hay que saber actuar. De hecho, creo que ese es el mejor argumento que podríamos dar en el momento en el que rompemos una relación de amistad o de pareja: "YA NO ME APORTAS NADA". Duro, sí, pero crudamente real. 

Así pues, ya tengo la respuesta a esa última pregunta que escribí hace un año. ¿Que cómo les vas a dejar escapar, que como vas a perder a alguien que ha aportado algo a tu vida durante tanto tiempo? Pues porque ya no es así. La vida da vueltas continuamente y si no seguimos su compás dando vueltas junto a ella, acabaremos cabeza abajo. 



Sobre todo creo que es importante tener esto presente porque, mientras estés dejando permanecer en tu vida a alguien que ya no te aporta nada, estás perdiendo la oportunidad de conocer a alguien que pueda llegar a aportarte lo que verdaderamente necesitas. Y repito: tanto con amistades como con parejas. 

Y vosotros... 
¿Alguna vez habéis dejado permanecer a alguien en vuestra vida que ya no os aportaba nada?¿Pensáis lo mismo que yo pensaba hace un año o lo mismo que pienso ahora? 



miércoles, 24 de octubre de 2012

12 tópicos del cine


1. Después del sexo, el mejor atuendo para las mujeres resulta ser la camisa de su amante. Yo, personalmente, no encuentro nada cómodo el tacto de las camisas y me pondría cualquier otra cosa antes que eso.  


2. El sistema de ventilación es el mejor sitio para escapar o esconderse. ¿Claustrofobia? ¿Qué es eso?  


3. Cuando algo sale bien, ondea la bandera americana. Sí o sí. 


4. Conversaciones telefónicas realmente extrañas. Algo así como...

- ¿Sí?
(- Soy Jack)
- Ah, Jack, eres tú.
(- El sospechoso ha huido.)
- ¿¿Que el sospechoso ha huido??
- (Sí. Creemos que se dirige al aeropuerto.)
- ¿Que se dirige al aeropuerto?
(- Sí. Ve hacia allí.)

Y finalmente cuelgan el teléfono sin decir adiós.


5. Pueden besar, sudar, dormir, bucear, sobrevivir a un incendio, pero su maquillaje seguirá INTACTO. Ni si quiera mancharán los labios del hombre con su pintalabios después del morreo del siglo. Eso sí, la típica huella de unos labios que han besado el cuello de la camisa de un hombre casado, está perfectamente dibujada. (Y yo me pregunto, ¿qué hacen besando el cuello de la camisa?)


6. En el momento "recorrido por el pasillo de una casa encantada", la protagonista no puede aguantar la curiosidad y se dispone a averiguar de donde provienen los extraños ruidos. Eso sí, siempre en camisón o ropa interior. 


7. Cementerios = niebla. 


8. Besos apasionados bajo la lluvia. ¿Paraguas? ¿Refugio? ¿Resfriado? ¿Qué es eso?


9. El típico friki regordete que se pasa la vida en el sótano de su casa pero que acaba hackeando los ordenadores de la CIA. Perdón por la foto.


10. Bebés intactos. ¿Sangre? ¿Cordón umbilical? ¿Qué es eso?


11. En el momento en el que los dos protagonistas empiezan a bailar agarrados, el resto de la gente se aparta, o bien, desaparece de la escena (véase esta escena de crepúsculo. Yo me quedé alucinando. ¿Tendrán la peste?)


12. Y, por último, la manía de no mirar a la carretera mientras conducen. Mejor mirar al de al lado para que podamos estamparnos mejor, ¿no?. Hablando de coches, se me ocurre también el momento "tengo que pagar al taxista pero con la prisa que llevo le doy cualquier cantidad de dinero y me voy corriendo" o también cuando el taxista mira por el retrovisor a la chica que se cambia de ropa (también lleva prisa y no ha podido cambiarse en casa, ¿vale?)




Y hasta aquí algunos de los tópicos del cine. Espero que, al menos, os hayan sonado. 
Quizás soy yo que me fijo demasiado en lo que no me tengo que fijar...



viernes, 19 de octubre de 2012

martes, 16 de octubre de 2012

Vivir así es morir de amor


Sé perfectamente que el "tengo una amiga que..." está muy usado para pedir consejos y encontrarles solución a tus propios problemas. Yo juro y perjuro que esta vez es cierto y que no se trata de mí. Si queréis creedlo, genial, y si no... imaginaos que me estáis ayudando a mi.

"Tengo miedo a dejar de quererle" 
"¿Crees que puedo mantener una relación como las personas normales?"

Estas dos frases son las que más me impactaron. Para empezar, os la presentaré. La amiga de la que os hablo es una de las mujeres más complicadas que he conocido. Y con "complicada" me refiero a lo difícil que es saber qué siente y qué piensa. Es dura como la piedra de un mechero y fría como el hielo... y si la he visto llorar alguna vez, ahora mismo no lo recuerdo. Dura y fría hasta que AMA. Cuando ama, a-m-a, con todas las letras. Se entrega, lo vive y sueña día y noche con el afortunado que ha conseguido conquistar su corazón. Aun así, "tiene miedo", dice, porque supuestamente esta es la segunda vez en su vida que AMA y le asusta dejar de hacerlo igual que lo hizo la primera vez. 

La teoría que ella defiende como causa del deterioro de su primera relación es "el ajetreo de mi agotadora vida, que hace que no pueda verlo cada día, empiece a poner excusas de tiempo y faena y acabe por no querer ni quedar con él". Ahora, su rutina ha empezado de nuevo y su estresante vida vuelve a  hacer explotar la burbuja de amor en la que ha estado viviendo con su amado durante el verano. Empiezan de nuevo las discusiones por tonterías, los reproches: "¡a ti no te afecta igual que a mi que ya no nos podamos ver tanto!". 


Y ahora, si me lo permites (y si no también, que para algo somos amigas) mi opinión: ninguna relación es igual a la anterior. Incluso podría asegurarte que ni siquiera TÚ eres la misma. Ni él. Ni la situación. Si ahora puedes pasarte un mes sin verlo y durante ese tiempo las ganas de tenerlo a tu lado aumentan día a día, es porque ahora amas MÁS y amas MEJOR. Y de eso se trata la vida, precisamente: de probarte y conocerte a ti misma, de comprobar qué te hace feliz. De vivir, equivocarse y rectificar. De volver a terminar y volver a empezar. Y de encontrar tu equilibrio con la persona que te llene más que nadie. No puedes empezar un nuevo capítulo en tu vida si no paras de re-leer el anterior. 

¡Feliz miércoles!
En especial a ti, reina.