jueves, 27 de septiembre de 2012

¿Condenados a la infelicidad?


Café y tostadas por la mañana. Cervezas con los amigos viendo un Barça-Madrid. Vacaciones que se hacen cortas de lo mucho que has disfrutado. El olor a palomitas haciéndose en tu microondas (y comerlas después viendo una película en tu sofá). Conseguir estar en primera fila en el concierto de tu cantante favorito. Ir de compras en rebajas y creer que estás consiguiendo gangas increíbles (y sí, creerte Pretty Woman con tantas bolsas en la mano al salir). Comer el doble en Navidad que el resto del año porque aun queda mucho para la 'Operación Bikini'. Que tus padres te dejen tener por fin una mascota en casa (o hacerte mayor y que por fin puedas tenerla en tu propia casa). Salir de la peluquería creyéndote una actriz hollywoodense. Viajar al país que crees tu preferido aunque no hayas salido nunca antes de aquí. Estar viciado a Internet o al móvil. O a la tele. O a la Play. Untar el dedo en el bote de nocilla/nutella. Pasear por la playa. Hacer una barbacoa en familia y disfrutar del all-i-oli sabiendo que luego no tienes que besar a nadie. O abstenerte de comerlo por saber que luego sí tendrás que besar.

¿Y qué tienen todas esas cosas en común?

Todas están a nuestro alcance. El 90% de las cosas que he mencionado las tienes, las has tenido o las puedes tener tú, que estás leyendo esto. Pero qué más da, seguimos siendo parcialmente infelices, todos y cada uno de nosotros. ¿Qué te preocupa? ¿No sabes qué es lo que quieres estudiar? ¿Qué va a ser de tu vida? ¿Te ha dejado tu novio/a, o eres tú el que no le quiere? ¿Te has peleado con tu mejor amigo/a? ¿No te sientes cómodo con algo y no sabes ni de qué puñetera cosa se trata? ¿No te gusta tu trabajo? ¿Te cansa tu rutina? ¿No te gusta tu físico?

Tranquilo, no eres el único/a. Seas el tipo de persona que seas: inseguro, paranoico, perfeccionista, optimista, narcicista, obsesivo... Da igual. Todos le tememos a algo y todos tememos temerle a algo. Nadie tiene la solución, nadie es feliz continuamente, nadie está contento con todo lo que le rodea. Dicen que nada es imposible, pero yo creo que eso sí lo es (llamádme pesimista).

No tengo ni idea de cómo acabar de escribir esto, ya que normalmente uno acaba sacando unas conclusiones/posibles soluciones para finalizar un texto. Y ojalá pudiera, pero lo único que me viene a la cabeza es una frase que he leído hoy en un libro: “El propósito de una vida es acercarnos lo más que podamos a otras personas”. ¿O no te sientes mejor cuando le explicas lo que te angustia a alguien y te comprende? Pues hazlo y deja que lo hagan. Acerquémonos a las personas que pueden y quieren ayudarnos y la vida nos resultará más fácil, aunque en realidad... ya lo sea. 

¡Feliz casi-viernes!


miércoles, 19 de septiembre de 2012

Sé lo que estás pensando


(...)El peor dolor en nuestras vidas procede de los errores que nos negamos a reconocer: cosas que hemos hecho que están tan en desarmonía con quienes somos que no podemos contemplarlas. Nos convertimos en dos personas en una sola piel, dos personas que no se soportan. El mentiroso y la persona que desprecia a los mentirosos. El ladrón y la persona que desprecia a los ladrones. No hay dolor como el dolor de esa batalla, que arde bajo el nivel de conciencia. Salimos corriendo para huir, pero corre con nosotros. Allá adonde vayamos, la batalla nos acompaña(...) 
(...)La mente es una masa de contradicciones y conflictos. Mentimos para conseguir que otros confíen en nosotros. Escondemos nuestro verdadero ser en persecución de la intimidad. Perseguimos la felicidad de formas que nos alejan de ella. Cuando nos equivocamos, luchamos a brazo partido por demostrar que tenemos razón(...)
(...)No hay peor dolor que tener a dos personas viviendo en un cuerpo(...)

Plas, plas, plas. Aplausos para el señor Verdon, autor de "Sé lo que estás pensando". Y no, no es un manual de autoayuda. Es una novela detectivesca que trata sobre un hombre que recibe una carta invitándolo a pensar en un número cualquiera. Cuando el hombre abre el sobre que acompaña la carta, descubre que el número allí escrito es exactamente el que había pensado. Y no es precisamente un número del 1 al 10, no... Parece una tontería, pero... ¿imaginas qué lógica puede tener ese suceso? A mi, de momento, no se me ocurre nada. Ni siquiera he llegado a la mitad del libro y puedo asegurar que tengo muchísimas ganas de saber qué pasa.


martes, 11 de septiembre de 2012

Aquí, en Cancún y en "la China Popular".

Hola. Me llamo Judit y soy catalana. Española. Europea. ¡TERRÍCOLA! ¿Qué más da? ¿Por qué tanto odio entre unos y otros por culpa de los nacionalismos?

No amo a mi patria. No amo España, no amo Cataluña. Por una sencillísima razón: SON NOMBRES DE TERRITORIOS. No se les puede amar. Perdón, YO no puedo. Yo amo a las personas que viven ahí, porque ¿sabéis qué? amo a mi madre, que no nació en Cataluña. ¿Y qué? Amo también a mi padre que sí nació aquí. Me hierve la sangre cuando alguien le tiene un inexplicable odio a una persona con la que no comparte amor hacia una misma "patria". Yo no odio a las personas. Odio precisamente lo que estáis defendiendo. El patriotismo, el nacionalismo, el fanatismo hacia unos colores y hacia una bandera que a mi NO me representan. No sé ya ni de qué bandera hablo, porque no me representa ninguna. Me hierve la sangre porque sé que por culpa de esto ha habido guerras. Muertes de personas inocentes que quizás pensaban como yo, quizás pensaban que no sabían qué defender simplemente porque en su corazón no hallaban ni un atisbo de amor hacia el territorio en el que estaban viviendo. Vivo aquí porque me ha tocado, no lo he elegido. Me podría haber tocado en Japón, en Argentina o en Holanda... ¡y seguro que también allí podría ser feliz! Mientras estuviese con mi familia y con mi gente. Si viviese en otro lugar también me gustarían sus tradiciones, su comida, sus monumentos. De hecho, me gustan. Pero igual que me gusta la Sagrada Familia, me gusta el Coliseo de Roma, la Torre Eiffel y la Estatua de la Libertad.  

Respeto. Yo respeto, porque entiendo que se puedan tener sentimientos hacia muchas cosas. Unos tendrán sentimientos hacia el deporte, otros hacia la música, otros hacia su país, otros hacia su religión... Me parece bien. Me parece humano. Lo que me parece inhumano es que ese "amor" se convierta en odio cuando alguien piensa diferente a ti. Lo que me parece inhumano es que haya peleas y discusiones entre gente que defiende territorios distintos. ¿Sabéis que? Esos territorios no os defenderán a vosotros. Eso es solo lo que os hacen creer sus dirigentes. 

Ayer me preguntaron: "¿Pero... no estás orgullosa de ser española?" Yo no entendí - o no quise entender - la pregunta. "¿A qué te refieres?". "No sé... cuando juega la Selección Española... o cuando ves Eurovisión, ¿no te gusta que gane tu país?". Contesté MUY sinceramente: "No me gusta el fútbol, así que me da igual quién gane. Eurovisión es una pantomima, pero si fuese legal, me gustaría que ganase el mejor". Me miraba de una forma extraña, intentando buscar una explicación racional a lo que yo le estaba diciendo. Supongo que jamás nos entenderemos los unos a los otros. Aunque, sinceramente, es lo mismo que entender que a alguien no le guste el huevo frito y a mi me encante -------->

Con todo esto no quiero decir que no entienda las reivindicaciones de un país. Cataluña está, sin ninguna duda, maltratada económicamente. Y por ello HAY que manifestarse, desde luego que sí. Aun así, todos deberíamos de ser algo más realistas y pensar que si algún día somos independientes, nuestros gobernantes no serán unos santos. Nos seguirán robando, porque NO FALTA DINERO. SOBRAN LADRONES. Aquí, en Cancún y en "la China Popular". 

PD: escribo esto para expresar lo que yo pienso, no para convencer a nadie.

Feliz martes a todos :)

martes, 4 de septiembre de 2012

El amor dura 27 planos



La historia de una habitación que se llena y un deseo que se vacía.

¿Qué pasa con la combinación del amor y el paso del tiempo? ¿Siempre hay desgaste? ¿Siempre disminuye el deseo? "Nos queremos pero nuestros cuerpos ya no se necesitan", dicen en este cortometraje. ¿Qué hay que hacer cuando eso ocurre? ¿Dejarlo? ¿Buscar otro amor?... pero, ¿para qué?, si volveremos a caer en la misma rutina...

...Que alguien me lo explique.


sábado, 1 de septiembre de 2012

4ª Reseña - La Tierra Silenciada


"A veces lo imposible es bastante posible. Hay cosas imposibles que no lo son en absoluto"

El título no dice mucho. La sinopsis resulta extraña y nos invita a pensar que estamos ante una novela de ciencia ficción no demasiado elaborada. Pero ¿qué encontramos en este libro cuando nos sumergimos entre sus páginas? Misterio, misticismo, suspense y realidades paralelas y paranormales que se entremezclan en una buena propuesta literaria. 

Jake y Zoe son un matrimonio que disfruta de las vacaciones en un pueblo pirenaico entre España y Francia. Se encuentran esquiando una tranquila mañana cuando de repente un alud les sorprende en medio de la nada dejándolos atrapados bajo la gruesa capa de nieve. No están juntos allí abajo, pero Zoe es rescatada por Jake y los dos consiguen reunir fuerzas para volver al pueblo donde tienen su hotel. Justo en ese momento empieza una aventura crucial en sus vidas. No hay nadie más que ellos en el pueblo. Nadie con quien compartir la horrible experiencia por la que acaban de pasar. Solo hay nieve, soledad y silencio. 

Es un libro con un toque de humor, ese humor que surge cuando pasamos por una mala situación como vía de escape necesaria para sobrellevar los acontecimientos con la cabeza estable y fría. Fría como la tienen nuestros amigos Jake y Zoe entre tanta nieve; lo de estable mejor lo dejamos. Algo raro pasa. Las velas no se consumen, los alimentos no se pudren. No hay señal de TV, radio, Internet o línea telefónica. No hay rastro de vida. Pero de repente aparece tirada en la nieve una colilla usada, aún humeante, aún candente. ¿Realmente están solos en esa extraña dimensión?

Personalmente, el libro me gustó mucho. Lo encontré fácil de leer, quizás algo corto. A medida que avanzaba me preguntaba, ¿cómo podrá el autor escribir un buen final con la de cosas que están pasando? Pero, sorprendentemente, quedé muy satisfecha. Lo recomiendo, sobre todo a aquellos a quienes les gusten los thrillers psicológicos. A quienes estén cansados de las novelas extremadamente realistas, históricas o románticas. Es algo diferente y yo lo necesitaba. 

¡Feliz sábado! :)