jueves, 26 de abril de 2012

Vivir es amar y amar es vivir

Puede uno amar taaaantas cosas...

...drawing

photography...
...animals

music...
...couple
travel...

...reading
friends...
...food



No sé si fue una broma, un error, o qué fue. Pero ayer vi en el facebook de un amigo una frase parecida a 'no merece la pena vivir'. Sí merece la pena vivir. Siempre. Vivir es amar y amar es vivir. Y puede uno amar taaaantas cosas...

Y tú, ¿qué amas?

jueves, 19 de abril de 2012

Todos queremos una historia así

La película no es en blanco y negro, tranquilos...
Veo justo explicar porqué mi inspiración es mi inspiración. Me refiero a la última columna que hay a la izquierda del blog desde no hace mucho. Esta es la primera fotografía, de la película 'Antes del amanecer' o 'Before Sunrise'. Una película de amor muy poco conocida pero, a mi gusto, una de las mejores. No es nada típica y a quien se espere algo estilo 'Titanic' no le va a gustar. Es más, recuerdo que me la recomendó alguien muy muy poco aficionado a las películas románticas. 

El argumento es tan simple como este: un joven periodista y una estudiante francesa se encuentran casualmente en un tren Budapest-París, entablan conversación y deciden recorrer Viena juntos. Quizás la sencillez es uno de los factores que hacen que esta película sea tan mágica. Sus personajes, también. Jesse es un escéptico y sarcástico periodista americano y Celine es una joven francesa luchadora y soñadora. Juntos viven esa historia de Interrail que todos hemos deseado tener alguna vez. 

Eso sí, lo mejor de lo mejor de esta obra maestra son los diálogos. Eso es lo que la convierte en obra maestra. 

- Escucha, se me ha ocurrido una idea, una locura, pero estoy seguro de que sino te la suelto me obsesionará durante el resto de mi vida.
- ¿Qué?
- Quiero seguir hablando contigo, ¿entiendes?, no tengo ni idea de cuál es tu situación, pero... siento que entre nosotros hay algo como... química, creo yo.
- Sí, yo también...
- Genial, te propongo lo siguiente, por qué no te bajas del tren conmigo y nos vamos juntos a explorar Viena...
[...]
- Bien, plantéatelo así, imagínate dentro de 10 o 20 años, estás casada y resulta que tu matrimonio no tiene la misma emoción que tenía antes, le echas la culpa a tu marido y empiezas a pensar en todos los hombres a los que has conocido en tu vida y piensas en lo que hubiera pasado si te hubieras ligado a alguno de ellos... pues yo soy uno de esos tíos, yo mismo. Así que plantéate esto como un viaje desde el futuro hasta el ahora, para saber lo que te has perdido. Esto podría ser un excelente favor para ti y para tu futuro marido, al descubrir que no te estabas perdiendo nada, que soy un fracasado sin ninguna motivación, que soy aburrido y que no te equivocaste al elegir y eres feliz. 

Y así empieza todo. Un film lleno de personalidad y de inteligentes diálogos, aunque, como bien he leído en alguna que otra crítica "siempre hay más de uno al que le aburren películas en las que sus personajes no conducen relucientes coches o en las que no salen escenas de tetas estilo American Pie. Aquí la verdadera acción reside en las conversaciones de los personajes". Conversaciones sobre la vida, la muerte, el amor, anécdotas de sus vidas, la existencia de Dios, la justicia, el tiempo...

Así pues, todo el que haya visto Antes del Amanecer recordará la primera conversación en el tren, el poema del vagabundo, la pitonisa en la terraza de un bar, Come Here de Kath Bloom, la teoría de los 99 hombres y una mujer en una isla o 99 mujeres y un hombre... 

Animo a verla a quien no la haya visto. Y si os quedáis con ganas de más, sabed que hay una segunda parte rodada 10 años después y con un increíble final abierto titulada 'Antes del atardecer'. 

jueves, 12 de abril de 2012

Tía Xime - Los hombres sensibles

Estaba pensando en inaugurar una nueva sección en el blog tipo "joyitas de internet", ya que a veces me encuentro con cada escrito en algún que otro blog que merece ser difundido y enseñado. Por eso hoy os quiero enseñar una entrada del blog www.tiaxime.com titulado "Los hombres sensibles". Antes de nada debo decir que descubrí ese blog hace un tiempo y me reí muchísimo con cada post de esta genia, todos cargados de sarcasmo y verdad. Además en su blog hay una sección de "cartas" que escribe la gente pidiéndole consejos sobre mil temas aun sabiendo que la Tía Xime(na) va a hacer que se den con un canto en los dientes. Merece la pena que le echéis un vistazo también a ese apartado (risas aseguradas). Aunque también hay que decir que con el tiempo el blog ha ido decayendo. Tía Xime ya no actualiza y esa sección de cartas ha sido invadida por chusma, en general. Aquí va la que es, a mi parecer, una de las mejores entradas:
"Normalmente deseamos ser comprendidas, escuchadas y esas tonterías que creemos que importan cuando las hormonas nos atacan sin misericordia. Pero eso se acaba en cuanto toca lidiar con un hombre sensible. Pero el cambio de rol tiene su precio.
En teoría es algo deseable, que sean capaces de sentir o de expresar sentimientos es algo que suena magnífico, hasta que tienes que escuchar sus ridiculeces durante horas enteras. Todo les hace sentirse inseguros y tristes. Cualquier cosa que dices pueden tomarla personal porque creen que es una indirecta hacia ellos.
Vale, quizás no me importaría que 
este fuese sensible...
Intentas soportarlos, pero mientras más tiempo pasas con ellos, es más difícil manejarlos. Dedican canciones horribles y edulcoradas, dejan notas escritas a mano, regalan chorradas que no puedes arrojar a la basura (si se trata de un chocolate, les duele que no conserves las envolturas) y creen que todo objeto que intercambias con ellos tiene un alto valor simbólico. Todo hombre sensible tiene fijación con las manualidades. Si duras más de un par de meses, tu cuarto se vuelve una bodega de material inflamable.
La dependencia afectiva se torna molesta. Las llamadas constantes, el que te quieran escuchar al despertar, al irte a dormir, al salir al trabajo, antes de verlos, después de verlos, cuando están molestos, cuando están preocupados, cuando tienen un sueño, cuando estás en el baño… y la tormenta es peor si se te agota la batería del celular (o simplemente dejas de contestarlo porque te duelen las orejas).
¿He mencionado que lloran por todo? No puedes ver una película romántica sin que se vuelva una magdalena. Todo atardecer es mágico, todo momento es predestinado, todo es tan especial que no puede dejar de pasar un día entero sin llorar. Y si nota que puede manipularte a punta de lágrimas, prepárate para lo peor. 
Llega un punto, usualmente mucho más tarde de lo que sería aconsejable en el cual decides mandarlo a que vaya a contarle sus problemas emocionales a su madre. En ese momento conoces las pesadillas de verdad: Lágrimas, poemas, canciones tristes (usualmente usadas como música de fondo para exagerar el drama del rompimiento), mensajes de texto, frases hirientes en redes sociales dirigidas a ti sin usar tu nombre, llamadas a medianoche en las que lloran o te tratan de hacerte sentir culpable, amenazas de suicidio, todo el paquete emocional que esperas de una quinceañera que ha estado teniendo sexo con su profesor de educación física, pero en un cuerpo con más vello facial y grasa. Uno que no quieres imaginar en traje de colegiala. 
Al final, si tienes el poder de no dejarte manipular por sus trucos, terminas siendo la villana del asunto. Serás descrita como la desgraciada que le rompió el corazón y serás la carnada que usará para la próxima estúpida que se deje llevar por la fantasía de salir con un hombre sensible". 
Tía Xime.

Y vosotras, ¿habéis conocido a algún hombrecillo así? ¿Preferís este perfil o el del chico duro-malo? Si sois chicos, ¿os definís así o al contrario? 

lunes, 2 de abril de 2012

La chica que pensaba demasiado

Imaginemos que es usted el tipo de persona que se pasa analizando las cosas en perspectiva, en retrospectiva, por delante, por detrás y en diagonal, y sopesando las infinitas posibles consecuencias de cada decisión. O sea, es usted lo que técnicamente se conoce como pensador compulsivo. Del tipo que, cuando está en el cine, en lugar de quedarse embobado con la peli, está pensando: "Tengo que enviar una fotocopia del DNI al banco, y escribir a la señora aquella de Munich que me había escrito, y tengo que llamar a Fátima para ver a qué hora quedamos mañana y... ¿me he dejado el grifo abierto al salir de casa...?". No se preocupe: yo hago exactamente lo mismo.

Los neuróticos que se agobian por la opinión ajena acaban paralizados y desarrollando fobia social, porque el miedo al fracaso les lleva a evitar cualquier interacción en lo posible, y los pesimistas acaban cayendo en la trampa de la profecía autocumplida: si piensas que todo va a salir mal, inevitablemente sale mal. Tus propios nervios e inseguridades se encargan de que así suceda. Acabamos en un callejón sin salida, acosados por el victimismo ("nadie me entiende"), la ansiedad ("esto se acaba"), la frustración ("por más que lo intente no va a funcionar") y la depresión ("mi vida no vale nada"). 

¿Y qué podemos hacer para que todo esto no suceda? Aprenda estas frases de memoria:

Los demás no ven el mundo exactamente igual que yo.
Las discusiones y polémicas repetitivas no conducen a ninguna parte ni convencen a nadie.
Yo no debo solucionar los problemas de mis novios/hijos/amigos/familia.
Obsesionarse con posibles enfermedades sólo consigue darte un dolor de cabeza real.
Lo que no te mata te hace más fuerte.
Y el broche de oro: no todas las relaciones PUEDEN ni DEBEN salvarse.


Eres una genia, Lucía Extebarria.