sábado, 24 de marzo de 2012

¿Qué harías si hoy fuese el último día de tu vida?

Seguramente os lo habréis preguntado alguna vez. Es fácil dar rienda suelta a la imaginación cuando “sabes” que no te va a pasar de verdad.

Hay varias películas, libros, incluso canciones que tratan el tema. “Mi vida sin mi” es un dramón sobre esto. Imagina que te diagnostican cáncer y te confiesan que al cabo de dos meses termina tu vida. Hay personas que se encuentran en esa situación en este mismo momento. La protagonista de esta película tiene 23 años y decide ocultar ese “pequeño secreto” a su familia y amigos (creo que yo también lo haría). En vez de informar a todos los de su alrededor, hace una lista de las cosas que le quedan por hacer. Por ejemplo, grabarse a ella misma en cintas de cassette felicitando a sus dos hijas pequeñas para cada cumpleaños hasta que cumplan 18. También apunta ‘enamorarse de un hombre’. Ella está casada con el noviode su adolescencia y ha olvidado por completo lo que supone la magia del amor. En la lista también apunta encontrar a una posible madre y esposa que la sustituya. Ann se dedica a planear su vida sin ella, tal y como reza el título de la película.


“Dejad de quererme” es otro PELICULÓN, en mayúsculas. Antoine es un publicista de 42 años, un hombre de éxito. Casado, padre de dos hijos, vive en París y se lleva genial con sus vecinos. El inicio de la película descoloca al espectador. Antoine derrocha cinismo, mala leche, crueldad. De repente empieza a tratar horriblemente mal a la gente de su alrededor y se deshace de todas sus posesiones materiales. Va destruyendo poco a poco lo que con tanto esfuerzo había conseguido. Cuando se revela la verdadera causa de su comportamiento, uno no sabe qué hacer, si enfadarse por el modo de actuar del protagonista o si enfadarse consigo mismo por haber pensado mal de ese pobre hombre débil y cobarde. [Spoiler] Antoine simplemente ha decidido no contar a sus seres queridos que va a morir. Decide huir, evitar la compasión y el sufrimiento de su familia y amigos, o eso cree él que está haciendo. Valientes quedan pocos hoy en día.  


“Un día inesperado” o “Antes de que termine el día” (título argentino) quizás no está al nivel de las dos anteriores, pero también vale la pena. Esta película supone un verdadero replanteamiento sobre las relaciones de pareja. ¿Nos vemos absorbidos por el trabajo y las preocupaciones rutinarias o vivimos cada día como si fuese el último junto a nuestra pareja? “Un día inesperado” nos invita a reflexionar sobre cuál es nuestra postura frente a estos tópicos.



Por último dejo una canción titulada “If today was your last day”. El videoclip es lo que me gustaría enseñaros, aunque la letra también es muy acertada: “¿Te gustaría revivir tu pasado? ¿Donarías cada uno de tus centavos? ¿Llamarías a los viejos amigos que nunca ves? ¿Te enamorarías?...”


domingo, 18 de marzo de 2012

Encantada de conocerte, media mandarina

¿Sobrevaloramos el amor?
¿Se puede vivir sin él, o, mejor dicho, sin pareja?


Hace poco oí una frase que creí muy acertada: "La soledad es horrible cuando es ella quien te elige a ti, pero cuando tú la eliges a ella puede ser maravillosa". Dicha frasecita venía de la boca de alguien soltero a los 40ypocos. Simpático, atractivo y aventurero. Así pues, pensé que era totalmente cierto. También es verdad que depende de cada persona. Hay quien puede y hay quien no. Sea como sea, cuesta. ¿Quién no necesita de vez en cuando un saludo cariñoso o una despedida acaramelada? Eso sí, que vengan siempre de la persona de la que queremos que venga. Es bastante difícil. Yo no sé si creer en las medias naranjas. No creo que la encontráramos, de ser que existiera... Imagínate que la tuya vive en Corea...¡jopé! Qué difícil estaría el asunto. Dejemos de creer en las medias naranjas internacionales y creamos en descubrir a las personas que nos rodean. Yo me conformo con una media mandarina (me gustan más) y seguro que está a la vuelta de la esquina. He dicho. 

sábado, 3 de marzo de 2012

Atracción

¿Cuál es el preciso instante en el que decidimos que una persona nos atrae? 

La atracción se ha intentado explicar científicamente atribuyéndole razones químicas y biológicas, también se ha dicho que todo está relacionado con la historia, la sociedad y la cultura. A pesar de todas estas afirmaciones, ese momento no puede ser explicado por ninguna razón. No elegimos, no seleccionamos y no decidimos quién nos atrae en un momento dado, simplemente algo en nuestro interior se activa y sigue en funcionamiento cada vez que pensamos en esa persona. 

¿Cuántas personas nos atraen a lo largo de nuestra vida? 

Si nos paramos a pensar, nos daremos cuenta de que es imposible contarlas. Nos puede atraer alguien en un vagón de metro, en una cafetería, en el colegio o el trabajo, en la calle, en un viaje, en cualquier parte y en cualquier momento. No nos paramos a pensar el porqué de esa reacción, o quizás sí, pero no podemos manipular nuestros sentimientos y por mucho que le demos la orden a nuestro cerebro de que no está bien que aquella persona nos atraiga, jamás nos hará caso. Quizás, muy probablemente, esa persona no tenga mucho en común con nosotros, de hecho a veces no la conocemos de nada. No sabemos sus gustos, su personalidad, sus opiniones, ni nada de su vida. Aun así, a veces llegamos a creer que sería la persona perfecta para nosotros. 

El grado de atracción es muy variable. Llega a ocurrir que aquello que empezó siendo una simple atracción física, se torna en obsesión, en no dejar de pensar en él o ella, en ponernos nerviosos y dejar de ser nosotros mismos cuando la tenemos cerca, en definitiva: idealizarla. Es algo muy común en la atracción. La idealización se vuelve la clave de todos nuestros sentimientos, nos imaginamos que esa persona, además de atraernos físicamente, será igual de perfecta interiormente. Después viene el dilema de si confesárselo o no. Podemos resignarnos o tirarnos a la piscina. Seguidamente, vendrá el batacazo, el choque frontal contra el fondo de la piscina vacía o quizás venga la sorpresa de ser correspondidos y empezar a descubrir y conocer a esa persona. El batacazo también puede llegarnos cuando finalmente vemos que no era como esperábamos. O tal vez, siendo positivos, encajemos a la perfección y la atracción quede atrás para dar paso a un nuevo sentimiento aun más fuerte y comúnmente problemático: el amor.