lunes, 2 de abril de 2012

La chica que pensaba demasiado

Imaginemos que es usted el tipo de persona que se pasa analizando las cosas en perspectiva, en retrospectiva, por delante, por detrás y en diagonal, y sopesando las infinitas posibles consecuencias de cada decisión. O sea, es usted lo que técnicamente se conoce como pensador compulsivo. Del tipo que, cuando está en el cine, en lugar de quedarse embobado con la peli, está pensando: "Tengo que enviar una fotocopia del DNI al banco, y escribir a la señora aquella de Munich que me había escrito, y tengo que llamar a Fátima para ver a qué hora quedamos mañana y... ¿me he dejado el grifo abierto al salir de casa...?". No se preocupe: yo hago exactamente lo mismo.

Los neuróticos que se agobian por la opinión ajena acaban paralizados y desarrollando fobia social, porque el miedo al fracaso les lleva a evitar cualquier interacción en lo posible, y los pesimistas acaban cayendo en la trampa de la profecía autocumplida: si piensas que todo va a salir mal, inevitablemente sale mal. Tus propios nervios e inseguridades se encargan de que así suceda. Acabamos en un callejón sin salida, acosados por el victimismo ("nadie me entiende"), la ansiedad ("esto se acaba"), la frustración ("por más que lo intente no va a funcionar") y la depresión ("mi vida no vale nada"). 

¿Y qué podemos hacer para que todo esto no suceda? Aprenda estas frases de memoria:

Los demás no ven el mundo exactamente igual que yo.
Las discusiones y polémicas repetitivas no conducen a ninguna parte ni convencen a nadie.
Yo no debo solucionar los problemas de mis novios/hijos/amigos/familia.
Obsesionarse con posibles enfermedades sólo consigue darte un dolor de cabeza real.
Lo que no te mata te hace más fuerte.
Y el broche de oro: no todas las relaciones PUEDEN ni DEBEN salvarse.


Eres una genia, Lucía Extebarria. 

17 comentarios:

  1. Me encanta, porque hago exactamente lo mismo.

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    1. Es bueno saber que no somos las únicas pensadoras compulsivas en el planeta. Yo me sentiría muy sola... jaja besos!!

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  2. Me quedo con que no puedo solucionar los problemas de los demás, necesitamos darnos la torta cada uno en su tiempo y por sus circunstancias.

    Realmente sí que quería ahorrarles ese tiempo, cachis ;S.

    Saludines,
    YoMisma

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    1. Gracias por venir! :)
      Y sí, yo también veo que ese es uno de los mejores consejos.

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  3. Hola Judit.

    Yo también tengo un blog y como te he dicho te podemos compartir enlaces.

    Escribes muy bien, pero en mi opinión deberías hacerlo con más asiduidad.

    Mi blog tal vez te suene, es de los más visitados de blogger. Ya hablaremos.


    Un saludo.

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    1. Tienes toda la razón en lo de la asiduidad. Intento actualizar una vez a la semana pero a veces me es imposible...
      Yo tb te sigo.
      Saludos!

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  4. No sé si haré bien o mal pero hace rato que no pienso tanto ni doy muchas vueltas a ningún asunto. Lo que sucede es que los demás están tan acostumbrados a verme "de una manera" que aunque cambie les cuesta aceptar/comprender esa nueva forma de ser :)
    Saludos, te sigo.

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    1. Pues tendrán que acostumbrarse. Yo pienso realmente que, en general, las decisiones más impulsivas son las más acertadas!

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  5. Avui precisament he tingut una xerrada amb un amic meu sobre això i m'ha tirat en cara que penso massa en un possible futur complicat i que no em dedico a viure el moment, que deixo passar moltes oportunitats. Sí, pensadora compulsiva.
    M'ha fet molta gràcia trobar-me amb la teva entrada la veritat i volia escriure si fa o no fa sobre aquest mateix tema.
    Com diuen per aqui dalt, trobava a faltar una publicació teva!:)

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    1. Gràcies Èrica :)

      Jo trobo que ens ve de naixement, això de pensar massa en les coses. Alguns ho veuran com a virtut i altres com a defecte, però ningú no ens pot demanar que no siguem com som.

      Petons maca!

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  6. Vas a ser una periodista Genial, no tengo duda,
    la mas guapa, la mas lista y la mas de todo
    me encantaaaaaaaa tu blog soy fan tuya que lo sepas Muaaaa preciosa, espero que lleges muy lejos

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    1. Gracias preciosa! Qué orgullo tener a lectoras como tú. Un besazo enorme :-)

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  7. J.Vela,me encanta como escribes y has dado totalmente en el clavo!
    Yo antes era impulsiva y espontánea,pero ahora,después de muuuuchos palos,me declaro pensadora compulsiva,y me siento totalmente identificada con 'la chica que pensaba demasiado'.Me alegra ver que no soy un bicho raro!
    Nos tenemos que relajar... ;-D
    Un besazo.

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    1. Si es que al final no sabremos si lo mejor es la espontaneidad o pensar las cosas dos veces (o más). En el caso de que fueses realmente un bicho raro, aquí tienes a otro! jaja un besito^^

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  8. Orgullo pensador!haha. Es algo muy difícil de evitar por no decir inevitable. Se puede pretender que dejas de pensar en algo pero tan sólo por unos instantes, cuando menos te lo esperas vuelves erre que erre con lo mismo. Incluso creo que es algo tan adherido a nuestro ser, que disfrute convive casi al 100% con pensamiento compulsivo.

    Un abrazo!

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    1. Sí sí. Se puede pretender pero luego te das cuenta de que ha sido otro intento fallido más. Ay que ver, Dios nos cría y nosotras nos juntamos. Eso sí, como tú dices, CON ORGULLO!

      xxx

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