sábado, 3 de marzo de 2012

Atracción

¿Cuál es el preciso instante en el que decidimos que una persona nos atrae? 

La atracción se ha intentado explicar científicamente atribuyéndole razones químicas y biológicas, también se ha dicho que todo está relacionado con la historia, la sociedad y la cultura. A pesar de todas estas afirmaciones, ese momento no puede ser explicado por ninguna razón. No elegimos, no seleccionamos y no decidimos quién nos atrae en un momento dado, simplemente algo en nuestro interior se activa y sigue en funcionamiento cada vez que pensamos en esa persona. 

¿Cuántas personas nos atraen a lo largo de nuestra vida? 

Si nos paramos a pensar, nos daremos cuenta de que es imposible contarlas. Nos puede atraer alguien en un vagón de metro, en una cafetería, en el colegio o el trabajo, en la calle, en un viaje, en cualquier parte y en cualquier momento. No nos paramos a pensar el porqué de esa reacción, o quizás sí, pero no podemos manipular nuestros sentimientos y por mucho que le demos la orden a nuestro cerebro de que no está bien que aquella persona nos atraiga, jamás nos hará caso. Quizás, muy probablemente, esa persona no tenga mucho en común con nosotros, de hecho a veces no la conocemos de nada. No sabemos sus gustos, su personalidad, sus opiniones, ni nada de su vida. Aun así, a veces llegamos a creer que sería la persona perfecta para nosotros. 

El grado de atracción es muy variable. Llega a ocurrir que aquello que empezó siendo una simple atracción física, se torna en obsesión, en no dejar de pensar en él o ella, en ponernos nerviosos y dejar de ser nosotros mismos cuando la tenemos cerca, en definitiva: idealizarla. Es algo muy común en la atracción. La idealización se vuelve la clave de todos nuestros sentimientos, nos imaginamos que esa persona, además de atraernos físicamente, será igual de perfecta interiormente. Después viene el dilema de si confesárselo o no. Podemos resignarnos o tirarnos a la piscina. Seguidamente, vendrá el batacazo, el choque frontal contra el fondo de la piscina vacía o quizás venga la sorpresa de ser correspondidos y empezar a descubrir y conocer a esa persona. El batacazo también puede llegarnos cuando finalmente vemos que no era como esperábamos. O tal vez, siendo positivos, encajemos a la perfección y la atracción quede atrás para dar paso a un nuevo sentimiento aun más fuerte y comúnmente problemático: el amor.

5 comentarios:

  1. Hola soy anna del blog romance.
    Gracias por tu visita, te sigo ¿vale?
    tienes un blog muy guai, ademas me encanta barcelona ¿sabes que yo vivi alli?
    Besos

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  2. ¡Gracias Anna! Me alegra que te gustara Barcelona, la verdad es que es muy especial.

    Un besito =)

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  3. Me encanta!
    Tienes toda la razón del mundo, sobretodo en lo de la idealización, en serio, has dado en el clavo! jaja

    "y la atracción quede atrás para dar paso a un nuevo sentimiento aun más fuerte y comúnmente problemático: el amor."
    Sencillamente perfecto :)

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